Dudas por la vaca loca en EE.UU.

La confirmación de un segundo caso del mal de las vacas locas en EE.UU. no provocará grandes modificaciones en los flujos del comercio internacional de carnes...

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29deJuniode2005a las08:52

La confirmación de un segundo caso del "mal de las vacas locas" en EE.UU. no provocará grandes modificaciones en los flujos del comercio internacional de carnes, ya que el país del Norte había perdido prácticamente todos sus mercados a fines de 2003, una situación que benefició indirectamente a la Argentina. Pero el manejo informativo que realizó la Casa Blanca del asunto despertó suspicacias de todo tipo a nivel local.

Como en otras cuestiones tanto o más controvertidas, Washington parece haberse manejado en este caso con bastante independencia de las reglas internacionales. En rigor, recién ayer comunicó a la OIE (Organización Internacional de Epizootias), autoridad veterinaria mundial, la detección de otro animal enfermo de Encefalopatía Espongiforme Bovina (BSE), cuatro días después de haber informado a la prensa. El dato resulta llamativo porque la OIE es la encargada de lanzar alertas sobre situaciones de riesgo al resto del planeta.

Fuentes del Gobierno se mostraban todavía más preocupadas por un segundo "desliz". EE.UU. admitió el episodio recién la semana pasada, a pesar de que el animal enfermo había sido sacrificado en noviembre de 2004.

Esta demora, según las fuentes, "es muy sospechosa", ya que a fines de mayo EE.UU. logró que la Asamblea Anual de la OIE aprobara un nuevo Código sobre BSE, que flexibilizó las restricciones comerciales para aquellos países que sufran el mal. Por caso, allí se estableció que no puede limitarse el comercio de carne y leche, porque ambos alimentos "no son transmisores" del prion.

"Son decisiones que no tienen que ver con lo sanitario sino con lo político. EE.UU. esgrimió a su favor el argumento que utilizó durante 40 años contra la Argentina, con la fiebre aftosa", razonó Miguel Schiaritti, de la Cámara de la Industria de la Carne.

De todos modos, para los analistas parece difícil que la potencia pueda revertir rápidamente el cierre generalizado de mercados que sufre desde diciembre de 2003, cuando admitió su primer caso de BSE. Desde entonces, sus exportaciones de carne cayeron de 1,3 millón de toneladas a tan sólo unas 200.000. Esta situación favoreció a otros países ganaderos, como la Argentina.

Javier Martínez del Valle, de la Cámara de Productores de Carne Vacuna, evaluó que, tras este segundo caso, "a EE.UU. se le puede complicar la negociación para reabrir algunos mercados".

 

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