Los corrales engordan.

Este año, muchos se largaron a engordar en instalaciones caseras. Pero grandes feedlots siguen creciendo y van por nuevos mercados...

16deJuliode2005a las08:49

El 2005 arrancó con precios del maíz por el piso. En las primeras semanas del año, los cerca de 60 dólares que se pagaban por tonelada del cereal hicieron que muchos pensaran en racionar a la hacienda, aún en corrales caseros o apenas con algunos comederos a campo. A esa tarea se abocaron no pocos criadores e invernadores, además de los feedlots de siempre, que tuvieron así una fortalecida competencia de quienes aprovechaban una coyuntura favorable.

Para los nuevos en el negocio de engordar hacienda con grano, y para los que no lo son tanto, quedaba cada vez más clara la creciente interrelación de la ganadería con la agricultura. Por un lado, la expansión del área agrícola obliga a intensificar cada vez más los planteos con la hacienda. Y, por otro, el engorde de animales se convierte en una buena alternativa para agregarle valor a los granos, sobre todo si los precios se derrumban, como pasó con el maíz y con el sorgo.

Justamente, el sorgo resulta clave en el negocio feedlotero de una de los principales grupos agrícolas argentinos, El Tejar. Llegando a su base en Saladillo, armó un feedlot particular.