Preocupa la falta de expansión de la producción ganadera argentina.

En la Jornada Ganadera 2005, que se desarrolló en Palermo, se evaluaron el consumo de carnes en los hogares argentinos, la presión tributaria sobre el sector y se analizó el contraste de la actividad local con la de Brasil...

05deAgostode2005a las09:25

En la “Jornada Ganadera 2005“, que se desarrolló en Palermo, se evaluaron el consumo de carnes en los hogares argentinos, la presión tributaria sobre el sector y se analizó el contraste de la actividad local con la de Brasil.

La “Jornada Ganadera 2005” que se realizó en la Sociedad Rural Argentina (SRA), estuvo a cargo de su titular, Luciano Miguens, quien sostuvo que el encuentro servirá para contar con una “radiografía completa” sobre del sector ganadero. Si bien es cierto que la ganadería atraviesa un buen momento y posee buenas perspectivas hacia futuro, en los últimos 10 años sufrió un desplazamiento por parte de la agricultura, debido al aumento de la rentabilidad de ésta última.

Miguens, lamentó la situación ganadera argentina, que se mantiene en una meseta de alrededor de 54 millones de cabezas anuales, a diferencia de lo que ocurre en países vecinos como Brasil y Uruguay, que en los últimos años aumentaron sus producciones. Hoy, el gran desafío que tiene el sector es introducirse en los mercados de EEUU y de Asia, mientras que se mostró preocupado por la posibilidad de que el Gobierno adopte medidas de corto plazo en materia de retenciones.

Durante el bloque sobre “Radiografía y metas de la producción ganadera bovina”, la licenciada María Oreglia presentó los resultados de dos estudios realizados entre mayores de 14 años y en hogares, para conocer el consumo de carne vacuna entre la población argentina. El estudio revela que el 99% de los hogares consume carne vacuna, y que le siguen las verduras, frutas y lácteos. Además, 64% de los hogares consultados ubicaban a la carne dentro de los tres alimentos más importantes.

El consumo mensual de carne vacuna en las casas alcanza los 15,8 kilos por mes, es decir 190 kilos por año en cada hogar. Esto implica que se come carne 16 días al mes. La carne vacuna es la que más se acerca al concepto de carne ideal, superando al pollo, al pescado y al cerdo, teniendo en cuenta distintos aspectos, como “rico olor, rico sabor y tierna”, entre otros.

Respecto de la comercialización, Oreglia manifestó que 7 de cada 10 hogares eligen comprar la carne en la carnicería, seguido por un 32% que prefiere hacerlo en hiper y supermercados. A su vez, de los hogares que abandonaron el consumo de carne vacuna producto de la crisis, 7 de cada 10 eligieron reemplazarla por verduras.

Guillermo Mac Loughlin, de la SRA, incursionó en el tema impositivo. El contador dijo que los productores ganaderos enfrentan un sistema de alta carga impositiva y opinó que la solución a los problemas inflacionarios que tiene el país no se resuelven aumentando los impuestos y bajando la producción, sino por el contrario: aumentando la oferta.

Asimismo, abogó por la implementación de medidas oficiales en materia crediticia (que se adapte a las necesidades del sector productivo) e impositiva (amortización acelerada para pasturas, compra de maquinaria agrícola y adquisición de reproductores), a los fines de mejorar la situación del sector.

Por todo ello, Mac Loughlin solicitó la aplicación de una política de Estado, “no meros parches”, que contemple un plan ganadero serio, de la mano de la articulación del sector público y del privado.

El economista Javier Martínez del Valle, por su parte, comparó la realidad ganadera argentina con la de Brasil. Explicó que en el país, desde la década del 70, se redujo el stock de alrededor de 60 millones de cabezas a los actuales 52 millones, producto de una caída del consumo que se redujo en un 30%, a pesar del aumento de población registrado durante estos 30 años.

Este crecimiento

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