Prevén que bajará la siembra del maíz, un cultivo clave.

Es fundamental para la salud del suelo...

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18deAgostode2005a las08:34

Pero exige una alta inversión y su precio no despega.

En estas semanas comienza a tomar velocidad, en distintas regiones de la Argentina, la siembra de maíz, un cultivo que resulta clave en las rotaciones agrícolas. Pero este año el negocio no irá a fondo, sino bastante más lento, porque el área implantada tendrá una sensible baja con respecto al 2004.

Según datos que difundió esta semana la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, los primeros relevamientos muestran que la reducción estará en el orden del 12%. Sin embargo, algunas empresas semilleras consultadas por Clarín indicaron que ellos están trabajando con una hipótesis de achicamiento mayor, del orden del 15%. Otras, en cambio, estiman que la caída estará más cerca del 10% porque los productores sembrarán más sobre el final de la campaña, cuando esté más claro que hoy que la producción maicera en EE.UU. no tendrá buenos resultados y eso impacte en el mercado.

El maíz es el cultivo de verano más importante, luego de la soja, y resulta clave para la sustentabilidad de los planteos agrícolas. Entre otros factores, porque los voluminosos residuos orgánicos (denominados rastrojos) que quedan tras la cosecha ayudan a mantener la capacidad productiva del suelo. El rastrojo de la soja, en cambio, es menos voluminoso y, por lo tanto, aporta mucho menos materia orgánica.

En la campaña pasada, la 2004-2005, el maíz batió todos su récords y se obtuvo una producción de casi 20 millones de toneladas, producto —como destacó Juan Avellaneda, presidente de la Asociación del Maíz Argentino (MAIZAR)— de un fuerte aumento en la productividad, que pasó de los 6.000 kilos por hectárea a los 7.000 kilos. Pero los productores se encontraron con un precio muy bajo en la época de cosecha, que apenas arañaba los 60 dólares por tonelada. Para la próxima, los precios futuros indican un panorama un poco mejor, con valores más cerca de los 70 dólares por tonelada.

Sin embargo, la inversión necesaria para hacer una hectárea maicera es más alta que la de la soja, por ejemplo (300 dólares del maíz contra 150 de la soja). Y eso pesa decisivamente a la hora de la decisión de siembra.

Sin embargo, los productores que piensan en la sustentabilidad de sus planteos agrícolas y en el cuidado de los suelos intentan buscarle la vuelta para incluir el maíz entre sus cultivos. Muchos, como Avellaneda, destacan que la soja rinde un 10% más luego del maíz. Otros, cada vez más, lo convierten en carne, ya que alimentan con él a la hacienda, mejorando así, al mismo tiempo, la productividad ganadera.

Pero, más allá de estas alternativas, los números indican que este año se sembrarán 2,31 millones de hectáreas, unas 300.000 menos que en el 2004, según la Bolsa de Cereales porteña, que precisó que habrá una reducción de la superficie maicera de entre 15% y 20% en zonas como Córdoba, noroeste de Santa Fe, Entre Ríos, La Pampa y sudeste de Buenos Aires.

La entidad agregó que, en buena parte de la región oriental pampeana, la falta de lluvias suficientes pueden perjudicar las siembras tempranas y que, si eso sucede, la reducción de área podría ser aún mayor.

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