El Gobierno le pone límites a la faena para que no suba la carne.
Pretenden evitar que se disparen los precios y que impacten sobre los índices inflacionarios...
El Gobierno tomó ayer una medida que impactará fuertemente en la cadena de la carne. Tal como anticipó Clarín el domingo, decidió que el peso de faena de los bovinos deberá ser, como mínimo, de 300 kilogramos, a partir del 1º de noviembre y por un lapso de 180 días. Según argumentaron las autoridades, esto permitirá aumentar sensiblemente la cantidad de carne producida y reducir, con más oferta, la presión que la creciente demanda ejerce sobre el precio del producto y los índices inflacionarios.
"A partir del 1º de noviembre próximo el peso mínimo de los vacunos destinados a faena será de 300 kilos, para aumentar la oferta del producto", indicó el ministro de Economía, Roberto Lavagna, durante la conferencia de prensa que brindó ayer por la tarde, en el Palacio de Hacienda, junto al secretario de Agricultura, Miguel Campos.
El precio de la carne "por el momento está bien, pero podría estar mejor", sostuvo Lavagna. En tanto, Campos explicó que "se busca mejorar el stock ganadero para que se guarden las hembras para la cría y vayan al mercado animales más pesados".
La medida del gobierno podría generar dificultades en muchas empresas agropecuarias que se dedican a engordar animales livianos —que terminan y envían a faena con menos de 300 kilos— dentro de los cuales hay tanto terneros machos como hembras.