Invadiendo el "corn belt".

Una legión de argentinos visitó el Farm Progress Show, para ponerse al día con las novedades técnicas para el agro.

10deSeptiembrede2005a las08:53

Quizá el mayor espectáculo del 53ø Farm Progress Show,celebrado la semana pasada en Decatour, Illinois, haya sido la masiva presencia de productores argentinos. Además de nuestro grupo, integrado por casi un centenar de productores de gran nivel (de esos a los que Enrique Seminario bautizó como los "chacrers de las pampas"), invitados por la red de concesionarios de John Deere, y acompañado por expertos de la corredora Granar, detectamos otros tres contingentes. Nos cruzamos también con muchos uruguayos y brasileños. Esto remarca que los chacareros del sur sienten que tienen el futuro en sus manos, aprovechando los avances tecnológicos del norte.

La gira incluyó visitas a las fábricas de tractores y cosechadoras de John Deere. En cosechadoras, la noticia fuerte es que desde el 2007 se concentrarán exclusivamente en la fabricación de máquinas de separación por rotores. Los sacapajas parecen estar condenados a desaparecer más pronto que tarde. "Es lo que pide también nuestro mercado", sostiene Ricardo Venturino, concesionario de Isla Verde, que vende un promedio de más de 50 unidades por año. "Ahora se fabrican en Brasil, así que tenemos la posibilidad de contar con esta tecnología a buen precio". La ventaja es que tratan mejor el grano, sobre todo de soja, y permiten trabajar más horas por día porque se puede trillar bien aún cuando el grano se reviene o las chauchas no se abren por estar húmedas.

Case y New Holland, dos marcas que hoy se albergan bajo el mismo techo, están en la misma línea. Es tanta la capacidad de estos equipos que el limitante se traslada a la plataforma de corte. "El esfuerzo de corte en la soja argentina es enorme, porque se cosecha cuando los tallos están todavía verdes", dice Carlos Luppi, gerente internacional de servicios de JD. Están ensayando plataformas que sustituyen el sinfín con dedos retráctiles por una lona, como las viejas hileradoras. "Es algo más liviana, pero la mayor ventaja reside en que entrega el material de manera más suave y ordenada que el sinfín. New Holland presentó en el Farm un cabezal con estas características, y fue uno de los atractivos para el grupo de argentinos, verdaderos especialistas en cosecha.

Un gran polo de atracción fue todo lo vinculado con la agricultura de precisión y los sistemas de automatismo de dirección. Algunos aprovecharon las pichinchas y compraron guiadores controlados por GPS, que mueven el volante de dirección por medio de una rueda.

Y por supuesto, el grupo de metió de lleno en las novedades en sembradoras. La tendencia es a la siembra de precisión, lo que implica la consolidación de los distribuidores neumáticos. John Deere los incorporó en su sembradora de tolva independiente. Además del transporte por viento a los cuerpos de siembra, en éstos un sistema por succión se ocupa de la dosificación grano por grano. GreatPlains, una marca que los argentinos siempre siguen de cerca, presentó su propio sistema "grano por grano" mecánico, una idea que acá apuntala Yomel.

Fertilizadoras de todos los tamaños, pulverizadoras automotrices por doquier, cada vez más volcadas a la transmisión hidrostática (que también está entrando en la Argentina de la mano de Pla y Metalfor), y una presencia apenas marginal de sistemas que parecían más promisorios, como la "inyección directa". Sólo la ofreció Raven y sin mucho entusiasmo, pese a sus enormes ventajas por la facilidad de la dosificación y menor contaminación.

Y mucha tela para cortar, no sólo por lo visto en el Farm. Sobre todo a partir de las visitas a concesionarios, productores grandes y chicos, o a las instalaciones imponentes de una firma como ADM, el gigante agroindustrial que ofreció el terreno para este Farm en Decatur. A partir de ahora se hará allí cada dos años, lo que permitió a lo

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