Variantes en el peso de faena.
Luego de las extendidas críticas contra la decisión oficial de imponer desde el 1º de noviembre un mínimo de 300 kilos en el peso de la hacienda que se envía a faena...
Luego de las extendidas críticas contra la decisión oficial de imponer desde el 1º de noviembre un mínimo de 300 kilos en el peso de la hacienda que se envía a faena, el secretario Miguel Campos convocó esta semana a la mesa de ganados y carnes para analizar las objeciones del sector.
Como resultado del encuentro surgió que el Gobierno podría introducir cierto gradualismo en ese parámetro, aunque quedó ratificado por parte de Agricultura que la restricción comenzará a regir en la fecha indicada.
El titular de Agricultura instó a los presentes a realizar propuestas por escrito, con el objeto de encontrar una posición común en lo referido a la suspensión temporaria de la faena de animales con un peso vivo inferior a los 300 kilos.
En la agenda para el debate se incluyó la posibilidad de que, en haras de un mayor consenso (lo que implicaría que no haya cortes abruptos en la oferta) se admita desde la vereda oficial alguna flexibilización en los pesos exigidos. Si bien Agricultura no dio a conocer valores –lo que quedará para la mesa de discusión y las propuestas que eleven las entidades– en la cadena se barajan opciones como empezar con 260 kilos, luego pasar a 280 y finalmente alcanzar los 300 kilos en dos meses, lo que haría que el objetivo inicial del Gobierno se traslade a enero. Del 1,8 millón de terneros que se faena por año en el país, un tercio se haría con pesos inferiores a los 200 kilos, lo que habla de la magnitud del cambio que se estaría incentivando con la nueva resolución.