Brasil sigue sacrificando reses por temor a la aftosa

Autoridades sanitarias ordenaron el sacrificio de 280 reses en una finca vecina a la hacienda del estado de Mato Grosso do Sul

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17deOctubrede2005a las15:46

Las autoridades brasileñas ordenaron el sacrificio de cerca de 280 reses en una finca vecina a la hacienda del estado de Mato Grosso do Sul en la que se registró un brote de fiebre aftosa, informaron hoy fuentes oficiales.

"Hay sospechas de que ocho vacas de la hacienda Jangada contrajeron aftosa y decidimos sacrificar todo el rebaño de esa propiedad", afirmó el director de la Agencia Regional de Defensa Sanitaria Animal y Vegetal (Iagro) de Mato Grosso do Sul, Joao Cavallero a la agencia de noticias Campo Grande News.

Cavallero precisó que se optó por sacrificar a todas las vacas como medida preventiva, pese a que todavía no se conocen los resultados de los exámenes de laboratorio.

Según fuentes del Ministerio de Agricultura citadas por la agencia Globo, el Gobierno investiga serias sospechas de focos de aftosa en seis haciendas de una zona de Mato Grosso do Sul cercana a la frontera con Paraguay.

Cinco de esas haciendas están en el municipio de Japorá y otra en el vecino Eldorado, en donde la semana pasada fue confirmado el primer brote de fiebre aftosa.

En Vezozzo, la hacienda en Eldorado donde fue confirmada la enfermedad, ya fueron sacrificadas 582 reses. Según el secretario de Defensa Agropecuaria del Ministerio de Agricultura, Gabriel Maciel, por lo menos 6.000 animales serán eliminados para evitar la expansión de la aftosa.

El temor de las autoridades es que la expansión de la enfermedad continúe cerrando las puertas en el exterior para Brasil, el mayor exportador mundial de carne bovina.

Al menos treinta países, entre ellos los 25 de la Unión Europea, ya embargaron parcial o totalmente las importaciones de carne brasileña debido al foco de aftosa confirmado la semana pasada en Mato Grosso do Sul, que es el mayor polo ganadero del país y cuenta con un rebaño de 25 millones de reses.

Entre los países que suspendieron las compras de carne está Rusia, el mayor cliente de la carne bovina brasileña. Según cálculos de los productores, Brasil puede perder cerca de 1.500 millones de dólares en exportaciones de carne bovina en los próximos dos años, período que necesitará para volver a normalizar el comercio del producto.

Entre enero y agosto el país exportó 2.164 millones de dólares en carne bovina y la revisión del Gobierno era que esa cifra llegara a unos 3.000 millones de dólares anuales.

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