La vedette es la vaquillona.

En los supermercados, la carne sube...

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05deNoviembrede2005a las07:48

En los supermercados, la carne sube. Y, como ya no se pueden faenar terneros, se disparó la vaquillona en el Mercado de Liniers.

Los precios de la carne volvieron a estar esta semana en el centro de la escena. A pesar de los acuerdos impulsados por el gobierno, parece que los valores se resisten a mantenerse estáticos, como publicó Clarín ayer. Eso es lo que se ve en importantes cadenas de supermercados. Inclusive, sus directivos reconocen que la demanda es fuerte y que los precios podrían trepar un poco más en los próximos días.

No se trata de una disparada, ni mucho menos. Pero los valores vienen creciendo en forma sostenida, impulsados en buena medida por una progresiva mejora, aunque despareja, en los ingresos de la población.

Un nuevo elemento se sumó a ese contexto esta semana. Finalmente, entró en vigencia la norma oficial que prohibe la faena de animales de menos de 260 kilos. Justamente, busca contener los precios de la hacienda y su impacto en la inflación, aumentando la cantidad de carne por animal y la producción global.

Como ya se dijo infinidad de veces, la medida (que subirá los límites a 280 kilos a mediados de diciembre y a 300 kilos a fin de enero) fue casi unanimente criticada por los productores y entidades de la cadena, que coinciden con el objetivo pero creen que el método hasta podría provocar el efecto contrario al buscado.

Por ahora, en los primeros días de vigencia, quizás sea difícil sacar una conclusión certera. Pero vale la pena analizar algunas primeras reacciones.

Los novillos, en Liniers, se mantuvieron estables. El INML, la referencia en el mercado, osciló tranquilo entre 2,40 y 2,45.

Sin embargo, la nota la dio la vaquillona. La explicación, como comentaron importantes consignatarios del mercado, es clara. Los compradoras acostumbrados a la ternera siguen buscando un producto similar. Y, sin duda, lo más parecido es la vaquillona.

En realidad, una ternera que sale de un feedlot con 240 kilos y una vaquilloncita que lo hace con 20 o 30 kilos más prácticamente no tienen diferencias. Por eso, esta semana se llegó a pagar $ 2,80 el kilo de vaquillona, un salto, ahí sí importante, de entre $ 0,25 y $ 0,30 con respecto al valor que tenía antes de que entraran en vigencia las restricciones.

Pero los límites crecerán, como se explicó más arriba. Junto con ello, es esperable que la demanda por ese tipo de carne se vaya corriendo hacia los nuevos pesos mínimos permitidos. Cuando llegue a 280, tampoco habrá mucha diferencia entre la vaquillona de ahora y esa, como tampoco la habrá entre esa y la de 300, que también llegará.

Como siempre, la oferta y la demanda se irán acomodando. Pero está claro que la gente está comprando cada vez más carne. Y para abastecer eso y una creciente exportación, hay que producir más. El asunto es cómo.

Sergio Persoglia.

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