El VIII Congreso Nacional de maíz alcanzo un éxito notable

El futuro del maíz dominó la jornada de clausura del VIII Congreso Nacional

21deNoviembrede2005a las08:21

El maíz parece tener un futuro más que auspicioso más allá de un presente signado por la desventaja competitiva con respecto a la soja en cuanto a la rentabilidad y una caída más que alarmante en el área de siembra.

Al menos ese es el mensaje que dejó la exitosa realización del VIII Congreso Nacional de Maíz que durante todo su desarrollo (y particularmente en la jornada de clausura, donde se pasó revista a los usos, los maíces especiales, los desafíos del mercado y el futuro del cultivo) estuvo a tono con el slogan que sintetizó la convocatoria: "generando valor para un futuro sustentable".

Unos 1.200 participantes -con un notorio predominio de técnicos y productores jóvenes- respondieron de manera excepcional al evento realizado en la Bolsa de Comercio de Rosario entre el miércoles y hoy, organizado por la Asociación de Ingenieros Agrónomos de la Zona Norte de Buenos Aires y la empresa AgroActiva S. A., bajo la convocatoria de Maizar.

Los asistentes se mostraron altamente satisfechos por el nivel de los disertantes y cumplieron un rol activo, porque casi todos los paneles y conferencias se cerraron con una extensa ronda de preguntas de parte de un auditorio sumamente compenetrado con el mensaje transmitido desde el escenario.

El bioetanol y una experiencia para tener en cuenta

El norteamericano Robin Guyer integra una cooperativa de productores norteamericanos que pusieron en marcha una planta de bioetanol.

Su exposición fue paradigmática en cuanto al futuro del maíz. "En 1999 nos empezamos a juntar grupos de productores de mi región y empezamos a discutir qué otras posibilidades teníamos para hacer nuestro negocio más rentable; los márgenes eran chicos, los precios de las commodities eran bajos y habíamos tendido en el pasado negocios vinculados a los cerdos, a las carnes, a la leche. Y todos esos negocios se habían ido a medida que nos especializábamos en la agricultura.

"Lo que nos empezó a pasar es que nuestros chicos, nuestros jóvenes más inteligentes, veían que había oportunidades de trabajo mucho mejores en las grandes ciudades, fuera de nuestra región de pueblos chicos del interior de Estados Unidos, y entonces eso también nos preocupaba y seguíamos discutiendo cuál era el camino. No sabíamos que oportunidades de negocios había para construir una nueva realidad.

"A medida que seguían discutiendo, como esto era una comunidad abierta, con políticos locales, del Estado y todo el sistema universitario se empezaron a conocer y a seguir sus discusiones y entre toda esta gente apareció un contratista constructor de plantas de etanol, a través de quien nos llegó la información de una planta construida más al norte, en Minnesotta, que en tres años había devuelto el capital invertido a los fundadores".

Este contratista les envía un avión a la ciudad de ellos y les dice los que quieran venir que vengan que los voy a llevar a un estado mas al norte que es Minesota para ver una planta de etanol. Entonces Roby se sienta en el asiento del copiloto y hablando con el piloto este le dice "la planta lleva tres años y ya devolvió todo el capital invertido por los fundadores".

Teniendo en cuenta que la situación no era comparable a la de la década del 70, cuando la crisis del petróleo derivó en frustrados intentos de construir plantas de etanol (el maíz cuesta casi lo mismo que entonces pero el crudo se fue por las nubes) y que surgió la legislación de aire limpio que obliga a que los fabricantes de autos a ver al etanol como una opción de primer nivel para mejorar la combustión de sus motores y mantener sin polución al ambiente los productores asociados pusieron en marcha la planta.

"El futuro de esta industria es enorme, ya hoy es una industria gigantesca -remarcó Guyer-. Este año está produciendo cerca d

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