Investiga el Gobierno a consignatarios de hacienda

Defensa de la Competencia quiere saber si acuerdan precios

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22deDiciembrede2005a las08:43

A pesar de que la ministra de Economía, Felisa Miceli, manifestó ayer que el mercado de carnes evoluciona de acuerdo con los parámetros de precios concertados con la cadena productiva de ganados, la Comisión de Defensa de la Competencia citó a unos 20 consignatarios de hacienda para hacer consultas sobre el funcionamiento del Mercado de Liniers.

La investigación surgió de una denuncia presentada por el ex ministro Roberto Lavagna para determinar si en esa plaza concentradora de vacunos, la más importante del país, fundada en 1901, existen supuestas maniobras de concertación de precios.

El pedido de información también fue extensible a algunos compradores representantes de los supermercados y los frigoríficos que concurren al mercado para abastecerse de carnes. Desde la Secretaría de Agricultura se sospecha que los consignatarios pueden influir en el alza de los valores de la hacienda, que luego se traslada a los cortes en el comercio minorista.

"Creo que todo esto se generó en un momento de confusión sobre algunas modalidades de comercialización normales y que están dentro de la ley", dijo ayer el presidente del Mercado de Liniers, Roberto Arancedo, en referencia al mecanismo de "venta al oído". Esta práctica, de uso corriente, significa que un comprador propone un valor por un lote de hacienda por afuera de la compulsa en el remate.

La "venta al oído" comenzó a implementarse desde el inicio de las operaciones en Liniers, a principios de siglo, y sólo se suspendió en 1974 cuando se impuso un esquema de control de precios. Dos años más tarde, la Junta Nacional de Carnes -disuelta a principios de la década del 90- volvió a autorizar la modalidad. Actualmente, hasta un 60% de las operaciones se concretan a través de este sistema, que es similar al de la venta directa.

Los funcionarios de la Comisión solicitaron también datos sobre el ingreso y la venta de hacienda y recorrieron las instalaciones del mercado, donde operan unas 50 casas consignatarias de hacienda. La información fue remitida, según las autoridades de Liniers, en unas 16 cajas para ser analizadas.

"La operatoria en el mercado es muy atomizada, tanto del lado de los compradores como de los vendedores, por lo que resulta imposible influir en los precios", expresó el consignatario Jorge Aguirre Urreta. Según los datos del mercado, no existe ningún comprador que participe en más de un 7% de la comercialización total de la hacienda. "Esto fue parte de las presiones para bajar los precios de la carne y ahora tomó un carril burocrático normal", dijo otro operador del mercado.

Evolución positiva

"Esta funcionando todo muy bien", dijo ayer a LA NACION la ministra de Economía, Felisa Miceli, en referencia a los valores del ganado registrados en las últimas semanas en el Mercado de Liniers, que se mantuvieron alrededor de los 2,40 pesos el kilo vivo. La ministra participó ayer de una presentación en la Secretaría de Agricultura del desarrollo de un proyecto de "cocinas fábricas", que propone la elaboración de platos preparados con productos argentinos que se comercializan sin valor agregado.

El secretario de Agricultura, Miguel Campos, impulsor de la idea, estimó que podría desarrollarse un negocio valuado en unos 100 millones de dólares a partir de la preparación de comidas en establecimientos y su posterior liofilización, un proceso de deshidratación.

"Ese tipo de iniciativas son las que necesitamos y hay que apoyarlas para que se transformen en políticas de Estado a través de ayuda crediticia y capacitación", expresó Miceli.

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