La biotecnología agrícola aportó al país US$ 20.000 millones
Lo hizo mediante el ahorro de costos y la expansión de la soja transgénica.
Según el informe, desde que, en 1996, se aprobó la soja transgénica resistente al herbicida glifosato, los beneficios por la biotecnología en esta oleaginosa ascendieron a los US$ 19.700 millones. Dentro de esa cifra, hay 1763,24 millones que correspondieron al impacto por la reducción de los costos de producción -entre otras razones por menor uso de agroquímicos y labores- en este cultivo, el principal del país, con poco más de 16 millones de hectáreas.
Los US$ 17.973,81 millones restantes de beneficio fueron consecuencia de la fuerte expansión del área sembrada con soja transgénica, que a diferencia de los 16 millones de hectáreas actuales hace diez años sólo ocupaba alrededor de 370.000.
"Se consolidó un cambio de tendencia definitivo en la agricultura argentina", explicó Trigo. En la actualidad, en la Argentina hay 10 eventos transgénicos aprobados para su comercialización: además de la soja resistente a glifosato, hay siete maíces, con resistencia a insectos y al herbicida glifosato, y dos cultivos de algodón.
