No faltará energía, pero podría ser hasta un 30% más cara
De gira por Alemania, De Vido planteó que el Gobierno no quiere costos energéticos que puedan generar un efecto inflacionario.
El ministro de Planificación, Julio De Vido, cambió por esta semana las altas temperaturas del verano porteño por un termómetro cercano al bajo cero que acecha al invierno alemán en la capital del país, Berlín.
Una vez más, el viaje del ministro tiene como centro la cuestión energética, ya que, según sostiene, su meta principal en estas tierras es "ver y mostrar" la evolución de las turbinas de ciclo combinado que está fabricando Siemens.
En segundo término ubica las reuniones que tendrá con Michael Glos y Frank-Walter Stienmeier, titulares de las carteras de Economía y Asuntos Exteriores del gobierno de Angela Merkel.
Ayer, a la hora de la cena, De Vido se mostró bien predispuesto en el diálogo que mantuvo con un grupo de periodistas argentinos en el lujoso Hotel Regent, situado a unas cinco cuadras de las ruinas del Muro de Berlín. Estableció su diagnóstico sobre el futuro del sector energético en la Argentina, que tantos sinsabores le dio a Néstor Kirchner desde 2004.
