Fuerte aumento de ventas y precios en supermercados
En marzo, el alza del volumen vendido fue récord, pero los productos se encarecieron el 1,3%.
Al igual que siempre, el Indec aclaró ayer que "la variación del índice de precios implícitos de supermercados surge de ponderar la variación de los precios relevados en el IPC", cuya metodología de cálculo cambió desde que en enero pasado el Gobierno intervino el instituto de estadística. "Las eventuales diferencias que pueden surgir entre ambas variaciones se deben a los distintos precios considerados en el IPC y el índice de precios implícitos, ya que las fuentes de estas ponderaciones son, en el primero de los casos, la encuesta de gastos de hogares, y en el segundo, las encuestas económicas de 1997", agregó el Indec. Pero la junta interna de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) en el Indec ha advertido que las ponderaciones del IPC, es decir, el peso de cada producto en este indicador, ya "no se ajustan a ninguna normativa y estarían en cambio permanente en la actual gestión".
El analista Miguel Bein y su colega Dardo Ferrer, de la Fundación Mercado, coincidieron en que no se pueden comparar los precios de los súper -en los que las ventas están compuestas por alimentos (55,7%), artículos de limpieza y perfumería (15,5%), bebidas (11,1%), electrónicos y artículos para el hogar (4,9%) e indumentaria (2,6%)- con el IPC, que incluye también los valores en los restaurantes y bares, el alquiler de vivienda, la salud, el transporte, el esparcimiento o la educación. Por eso, economistas sugieren no centrar el análisis en destacar que el IPC superó al indicador de precios de supermercados: el primero se elevó en marzo un 0,8% y en el primer trimestre del año, un 2,2%, menos de la mitad que un 4,9% de alza en las cadenas en ese mismo período.
