Combustibles versus alimentos

El FMI advierte que la fuerte demanda de biocombustibles como el etanol o el biodiesel empuja peligrosamente al alza el precio internacional del maíz, trigo y la soja. La lucha contra el calentamiento global puede generar hambre.

03deMayode2007a las07:47

Lo verde vende. Tal vez demasiado. El Fondo Monetario Internacional (FMI) asegura en su informe de primavera que la creciente demanda de biocombustibles –procedentes de cereales, de azúcares e incluso de la reutilización de aceites vegetales– amenaza con disparar los precios de los alimentos, empezando por el maíz, el trigo y la soja. Los expertos aluden a otras variables para explicar esa subida, como la especulación. Pero el Fondo reabre el debate acerca de la disyuntiva entre comida o combustible, que puede marcar el desarrollo de los biocarburantes.

El informe del Fondo, presentado la semana pasada, es de lo más jugoso y, por una vez, políticamente incorrecto. Frente a la necesidad de incrementar el uso de carburantes verdes para reducir las emisiones de CO2 y limitar la dependencia del petróleo, el Fondo viene a decir que el éxito de los biocombustibles amenaza con elevar el precio de los alimentos.