Buscan una línea de préstamo anticrisis
Serviría para la negociación con el Club de París; además, pretenden que el país no pierda poder de voto en el Fondo.
Aunque no se prevé ninguna definición sobre la deuda impaga con los acreedores oficiales por US$ 6100 millones, el ministro de Economía, Miguel Peirano, y el presidente del Banco Central, Martín Redrado, plantearían la posibilidad de presentar un plan con metas a 4 o 5 años, cuando asuma el nuevo gobierno. Ese programa plurianual, según reconocieron a LA NACION fuentes oficiales, sería la condición básica para acceder a la línea de financiamiento preventiva denominada reserve augmentation line (RAL), que tiene entre sus defensores al nuevo director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn (DSK).
La RAL permitiría acceder eventualmente a fondos si las condiciones de los mercados no mejoran para el país -frente al exigente calendario de vencimientos de la deuda de los próximos años- y realizar un pago inicial al Club de París. En algunos borradores se trabaja con un cronograma de pagos a los países acreedores de la Argentina de US$ 500 millones anuales en los primeros tres años y después una suma más alta hasta la cancelación total de ese pasivo impago desde fines de 2001.
La puesta en marcha de esa línea ofrece cierta resistencia en el board y en el staff, ya que podría permitirles a países emergentes acceder a fondos sin demasiadas condicionalidades previas, aunque después requeriría un monitoreo semestral sobre el cual la Argentina tiene algunas objeciones. En particular, se pretende "la menor subjetividad posible" por parte del staff del FMI. Si no hay acuerdo por la RAL, se insistiría en utilizar el tradicional monitoreo del artículo IV del FMI para avanzar con el relegado Club de París.
