Con el alza de los granos, el campo siente menos las retenciones

El impuesto a la exportación de cereales y oleaginosos aumentó entre 5% y 8%. Pero la cotización del trigo y la soja siguió escalando posiciones. Esto explica por qué las protestas de los ruralistas no son tan fuertes.

28deNoviembrede2007a las07:25

Tanto es el ímpetu con el que suben los precios de los granos en el mundo, que hasta las más drásticas decisiones de la política económica doméstica aparecen rápidamente superadas. Veinte días atrás, el Gobierno anunció una fuerte suba de las retenciones a la soja y otros cultivos que puso en pie de guerra al sector agropecuario. Pero en ese lapso la escalada de las cotizaciones agrícolas se prolongó y compensó prácticamente todo el dinero que el Estado absorbió de los chacareros, la friolera de 1.500 millones de dólares.

A principios de noviembre un productor podía vender su soja en Rosario a 815 pesos, exactamente el mismo valor a que cotizó la oleaginosa ayer, 27 días después. Claro que en el medio (el 7 de noviembre) el Ejecutivo elevó 7,5% las retenciones a la exportación del principal producto del campo, llevándolas a 35%. Así, la baja de precios que artificialmente debía producirse con ese medida no se concretó.