La aceleración de la inflación echa sombra en toda la política económica

El diagnostico de uno de los principales expertos en política de precios.

18deFebrerode2008a las04:34

Roberto Frenkel dice que así como hay médicos oncólogos destinados a dar malas noticias, él es de esos economistas que se dedican al estudio de la inflación. Y también está acostumbrado a las malas noticias. En el gobierno de Alfonsín, junto a un equipo liderado por Juan Vital Sourrouille, diseñó el plan Austral primero y el Primavera después. Hubo una victoria inicial pero las cosas terminaron mal.

-Usted dice que la inflación se aceleró. ¿Cuál es un nivel tolerable para la Argentina?

-Un 10% anual para una Argentina con una tasa de crecimiento del 9% es tolerable. Sería el resultado indeseado de una economía que crece rápido y que genera cuellos de botella. Pero tener la inflación en un dígito requiere un contínuo ejercicio de política antinflacionaria.

-¿En qué consiste esa política?

-Es básicamente fiscal. En el 2005 nos fuimos al 12% de inflación y era preocupante y en 2006 con combinación de política de ingresos y una política fiscal se consiguió mantenerla en esa tasa. Pero, a finales de 2006, se aceleró. En ese momento, el Gobierno ablandó la política fiscal, creció el gasto y se entró en el ocultamiento de la inflación, en la manipulación de los resultados estadísticos, para que la inflación no se constituyera en el tema principal de la campaña electoral. Hizo dos cosas mal: ablandó la política fiscal y ocultó la inflación. El Gobierno tiene que decir que quiere una determinada inflación, fijarse metas. El desafío es combinar un tipo de cambio competitivo con una inflación tolerable del 10%.