Fuerte giro en la comunicación oficial

Por primera vez la Presidenta dará una conferencia de prensa; será hoy, en Olivos, justo después de la fiesta de la Rural.

02deAgostode2008a las06:44

Tras la derrota oficial en la crisis rural y la caída de la imagen pública de Cristina Kirchner, el nuevo jefe de Gabinete, Sergio Massa, convenció a la Presidenta de hacer un cambio en el estilo de comunicación oficial: la primera mandataria ofrecerá hoy, a las 16.30, una conferencia de prensa en la quinta de Olivos.

La nueva estrategia buscará, a largo plazo, modificar la pobre relación con la gente. En lo inmediato, Cristina Kirchner buscará compartir la tapa de los diarios de mañana, domingo, con las críticas que el campo formulará al Gobierno desde la exposición rural de Palermo. De ese modo, no le dejarán todo el escenario libre.

La idea de compartir la pantalla televisiva y la agenda periodística se reiteró durante la crisis rural. A cada acto del campo, se contraponía una aparición de la Presidenta o del ex presidente Néstor Kirchner.

Se trata de su primer encuentro formal con la prensa. Será abierto a los medios de alcance nacional y a los extranjeros. Se permitirá sólo un periodista de cada medio y una pregunta por periodista.

En breve, la Presidenta prevé formular una nueva convocatoria para medios del interior del país. Cerca de Massa confiaron a LA NACION que si la experiencia resulta exitosa se intentará continuarlo con más frecuencia. "Es una nueva etapa en la comunicación del Gobierno", dicen cerca de Massa.

Primera vez
Desde que Kirchner asumió como presidente, en mayo de 2003, ni él ni Cristina Kirchner aceptaron conferencias de prensa en pleno ejercicio del poder. Kirchner sólo le hablaba "al pueblo" desde el atril y en los actos públicos.

Sólo hizo dos ruedas de prensa tras dejar el poder y en condición de presidente del PJ y hombre fuerte del Gobierno. "Kirchner hoy no opuso resistencia", dijo ayer un funcionario de la Casa Rosada.

Las últimas conferencias de prensa oficiales datan de la época de la presidencia de Eduardo Duhalde, entre 2002 y 2003. Sus antecesores Fernando de la Rúa y especialmente Carlos Menem solían hacerlas con frecuencia.

La historia reservada de la decisión de Cristina Kirchner se tejió a través de toda una semana de arduo trabajo de Sergio Massa.

El cambio se imponía tras la caída en la imagen y la debilidad política del Gobierno tras la crisis rural que duró 130 días; la derrota en el Senado, que rechazó las retenciones móviles al campo; el quiebre en la relación con el vicepresidente Julio Cobos; la renuncia del ex jefe de Gabinete Alberto Fernández, y la fractura en el PJ y en sus bloques legislativos.

Nuevas ideas
Cerca de la Presidenta confiaron a LA NACION que Massa, tras asumir, le transmitió un par de ideas para que "el nuevo rumbo del Gobierno se notara rápidamente".

Uno era lograr que Cristina Kirchner diera conferencias de prensa. Otro, barajar y dar de nuevo en el cuestionado Indec, controlado por el controvertido secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. En el kirchnerismo, de hecho, descuentan que en breve se anunciaría reformas de estadísticas de inflación en el Indec y Moreno sería desplazado de su cargo.

"Se trabajó toda la semana. Massa hizo un convencimiento paulatino", confiaron fuentes oficiales. Los equipos de prensa de Massa y el vocero de la Presidencia, Miguel Núñez, planificaban ayer las respuestas ante posibles preguntas de la agenda periodística.

Anteayer hubo otra reunión entre Massa, Cristina Kirchner y Carlos Zannini, secretario legal y técnico. La conclusión general fue: "A Cristina le sobra paño para dar cátedra ante la prensa como hacía cuando era senadora".

Pero el nuevo método agravó diferencias entre Massa y el ministro del Interior, Florencio Randazzo, que habla seguido con Néstor Kirchner y se resiste a las innovaciones y

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