El duro negocio de la leche

Por la falta de apoyo, nuestro país pierde cada vez más espacio en el mercado, dice un informe de Aacrea.

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09deAgostode2008a las08:30

La falta de incentivos para la producción determina que la Argentina pierda posiciones en el creciente mercado mundial de lácteos. Así lo señala un informe dado a conocer recientemente por Aacrea sobre la producción lechera argentina, que agrega que las compensaciones no satisfacen a los productores locales.

El trabajo señala dos variables que impulsan la demanda de alimentos: "El fuerte incremento de la población mundial y el mayor poder adquisitivo de los países de Oriente".

En ese contexto internacional favorable, marcado por una demanda creciente y una tonificación de los precios mundiales de la leche en polvo, quesos y de otros productos derivados del tambo, los lácteos gozan de una imagen saludable, por lo que su consumo aumenta cuando el poder de compra mejora.

El trabajo indica que la Argentina ha sido históricamente uno de los mayores productores mundiales de leche y cuenta con las condiciones ideales para seguir teniendo un rol protagónico, pero la intervención estatal en el mercado determina que gran parte de los tambos no sean rentables y que la Argentina sea el país que más disminuyó su producción de leche en los años recientes.

El informe revela que, según datos de la Sagpya, en 2006 se exportaron 380.000 toneladas de lácteos por un valor de 830 millones de dólares, mientras que en el 2007 la cantidad de toneladas exportadas cayó a 280.000, por un valor de 780 millones de dólares. Esto significa que el ingreso cayó en un 7%, y esta tendencia se acentuó durante los meses transcurridos del 2008, lo que impide que la cadena láctea nacional aproveche los buenos precios internacionales.

Esa oportunidad perdida hace que los productores argentinos muestren el gran desaliento porque los precios de su producto están retrasados, frente a costos que crecen constantemente. Este aumento de gastos determina una notable reducción del margen bruto, y se relaciona con la suba del precio de los productos agrícolas, importantes integrantes de la dieta de los rodeos, evalúa Aacrea.

La intensificación del modelo de producción determina que el 54% de los gastos directos hoy corresponden a la alimentación. Por otro lado, el 43% de las empresas lecheras desarrolla su actividad sobre campo arrendado, y el aumento del costo de los alquileres de tierras afecta significativamente el resultado económico. Los precios, en cambio, se mantienen atrasados con respecto al mercado mundial (Ver En Uruguay...). Los productores locales reciben alrededor de 13 centavos de dólar menos por litro de leche que brasileros y australianos, recuerda el trabajo.

El Gobierno intentó atenuar el efecto del retraso de los precios otorgando compensaciones a los productores y la industria. Pero del total de compensaciones otorgadas, el 77% fue hacia la industria. Sólo el 23% se orientó a los productores. Hasta abril pasado, las compensaciones para los productores fueron de $79.924.560, siendo 28.160 el número de asignaciones otorgadas, lo que hace un monto anualizado de $709 por mes para cada productor registrado en ONCCA, dice el informe.

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