Un aterrizaje con turbulencias

La crisis financiera internacional, originada en los Estados Unidos, terminó de precipitar la baja de las commodities, que ya venían golpeadas; los especialistas prevén mayor volatilidad y riesgos para las empresas del campo.

20deSeptiembrede2008a las03:48

Una semana para el olvido. Como reguero de pólvora, los mercados internacionales estallaron y las esquirlas de la bomba están dando vueltas por todas partes. Nadie se anima a predecir cuándo dejarán de ir de un lado a otro, y menos la gravedad que finalmente tendrán las heridas que abrieron. Pero además nadie duda de que las cosas no serán como antes. La explosión de la crisis financiera, parida en realidad el año pasado en los Estados Unidos con la debacle hipotecaria pero potenciada con la caída de gigantescos bancos de inversión, como Lehman Brothers, no será gratis para ningún sector, y el campo lo sabe. En estos días lo vio de cerca con las commodities , afectadas por la volatilidad y con fondos migrando a refugiarse a destinos más seguros como los bonos del Tesoro de los Estados Unidos. Un punto no menor es que muchas de las entidades que ya quebraron o quedaron en problemas, como la rescatada aseguradora norteamericana AIG, administran fondos de inversión que dentro de sus carteras poseen materias primas. Es un elemento no menor que les agrega presión al mercado y al campo local en un contexto ya devaluado por la suba de costos, la incertidumbre y hasta la sequía. Igual, la soja ya arrastraba un derrumbe que le hizo perder casi US$ 200 en los últimos dos meses y el maíz resignó otros 150 dólares.

Hay interrogantes: ¿qué más se puede esperar con respecto a los precios en medio de la crisis nacida en el corazón del poder mundial?; ¿hay fundamentos como para que capeen el tembladeral?; ¿qué impacto va a haber sobre las empresas del campo?; ¿se puede esperar un escenario todavía más restrictivo para el financiamiento?; ¿qué puede ocurrir con el dólar, el petróleo y China?; ¿existe el riesgo de que, apremiado por recursos, el Gobierno insista en subir las retenciones? Las respuestas de especialistas consultados por LA NACION son variadas, pero coinciden en un punto: primero hay que ver cómo quedan los mercados para tener una dimensión global sobre el efecto en los granos. Nadie prevé, con todo, una gran catástrofe.

"Por un rato muy largo el esquema formativo de los precios no va a tener nada que ver con la oferta y la demanda. Acá estamos en medio de una crisis muy dura, y cuando termine recién ahí se verá un correlato en la economía real", señaló Ricardo Baccarin, de Panagrícola. "Los fondos que estaban con las materias primas han asumido compromisos financieros", añadió. Según dijo, si la situación empeorara, los precios podrían bajar más. Para el productor Gustavo Grobocopatel, "hasta que no se encamine la crisis no se puede saber qué va a pasar".

"Nadie está aislado. El mundo financiero va camino de un reajuste y eso va repercutir en las commodities . Después, los precios van a depender de la demanda y las exportaciones americanas. Si los precios bajan pero la demanda está activa, sería una buena señal", destacó Alejandro Somoza, de la corredora Granos del Paraná. El mercado se ha expresado últimamente con la migración de las materias primas a destinos más confiables como los bonos del Tesoro norteamericano y la mayor fortaleza del dólar respecto de otras monedas (la divisa norteamericana se revalorizó más de un 12 por ciento versus el euro) ha contribuido a la debilidad de los granos. "Antes de la caída de Lehman nuestras commodities ya habían bajado 22% ponderado. Cuando la Reserva Federal anunció el martes pasado que mantenía la tasa al 2% se terminaron de desarmar posiciones especulativas en granos y hubo una caída de casi 5 puntos en Chicago", recordó el economista Jorge Ingaramo. Según Ingaramo, "falta una baja aproximada de 5 por ciento".

De todos modos, el economista precisó que el pr

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