Moreno exigió a las empresas anunciar una canasta popular

Pide que supermercados y carnicerías apliquen bajas para que la Presidenta las dé a conocer.

22deSeptiembrede2008a las07:49

Guillermo Moreno, el funcionario kirchnerista más cuestionado y el que acumula la mayor cantidad de pedidos de renuncia, goza de buena salud. Esa fue la impresión que tuvieron, la semana pasada, las cadenas de supermercados, frigoríficos y proveedores que se reunieron varias veces con el secretario de Comercio Interior. El pedido -más bien una orden, dada la naturaleza de los habituales requerimientos de Moreno- fue el siguiente: el Gobierno necesita que se anuncien bajas de precios en los próximos días. Y, más aún, que se incluyan en las habituales publicidades de los supermercados.

Volvió Moreno. "Este tipo no se va más", reflexionaba con resignación, ante este diario, un ejecutivo de una de estas compañías. En los últimos días, el secretario percibió, al igual que gran parte del Gobierno, cierta desaceleración en la inflación, y considera que es momento de aprovecharlo. Como siempre, con un show mediático.

Aunque ya no quedan datos fehacientes con que probar el presunto alivio en la presión inflacionaria, en algunas empresas ratifican que, efectivamente, ya no hay tanto margen para subir los precios. "Sin quererlo, de la peor manera, están haciendo política antiinflacionaria", dijo el presidente de un grupo industrial europeo.

Moreno anda cavilando en varias ideas sueltas. Necesita, pregonó entre varios ejecutivos, que la presidenta Cristina Kirchner tenga a su disposición, en las próximas dos semanas, rebajas de las que podría disponer en eventuales anuncios. "Nos pidió un gesto a cada uno", dijo un directivo de una empresa que fue convocada ya tres veces la semana pasada. "Para nosotros es más de lo mismo, lo vamos a hacer -agregaron en una cadena de supermercados-. No es difícil cumplirlo ahora, porque los precios no están subiendo tanto. Nos dijo que quiere anunciarlo Cristina en 20 o 25 días."

El canal de propaganda del funcionario serán los supermercados, a los que les pide incluyan estas atenciones en sus promociones de los fines de semana. Algunos frigoríficos son más fáciles de convencer: el secretario prometió, a cambio, liberación de las exportaciones. Los frigoríficos exportadores se reúnen cada diez días con el "gendarme" de los precios.

En realidad, toda la cadena de la carne -productores, supermercados, carnicerías, matarifes, consignatarios- se encuentra todos los viernes con Moreno. La razón manifiesta de esas reuniones es ponerse mutuamente al tanto de la situación de la oferta y de los precios. El secretario aprovecha para explayar toda su pedagogía económica. Siempre en voz baja, los asistentes suelen aludir a esas clases magistrales con sorna: "Hoy tenemos cursito", refieren.

Fiesta en el interior
La otra iniciativa de Moreno es menos inmediata y les fue transmitida dos jueves atrás a ejecutivos de la cadena mayorista Makro: el lanzamiento de una canasta navideña para fines de noviembre, que incluya pan dulce, sidra y vino, entre otros productos, con precios iguales o inferiores a los que tenían durante las fiestas del año pasado.

Un plan análogo al que intentó imponer hace dos semanas con las estaciones de servicio y las petroleras. Distribuyó una lista de precios máximos, al estilo de la Argentina de los 80 que, en realidad, casi ninguna firma cumple. La planilla de valores al surtidor, diferenciada por provincias, trasluce el mismo desvelo por la visibilidad del asunto: los más bajos son los del área que mide el Indec. Lo resumió un ejecutivo de una petrolera: "Se fijan los precios en la Capital Federal y en el conurbano, y la fiesta es en el interior, donde hay precios libres".

De todos modos, los sectores del consumo masivo parecen mejor dispuestos esta vez. Aunque siguen irritando los modos. En una de las compañías proveedoras de supermercados

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