Para el Gobierno, no hay razones para el conflicto

Deberían dialogar más que nunca, afirmó Randazzo.

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03deOctubrede2008a las07:07

A pesar de las quejas públicas del oficialismo por el nuevo paro del campo, en el Gobierno trabajan en terminar de delinear un plan de rebaja a las retenciones aplicadas a las exportaciones de trigo y maíz, que regirá sobre el excedente de producción para la próxima cosecha.

La estrategia en la Casa Rosada frente a la protesta agropecuaria que comienza hoy es seguir adelante con los preparativos del anuncio, según dijeron un ministro y un funcionario del gabinete a LA NACION. El plan incluye, además de la baja en la alícuota a las exportaciones, el envío de fondos para las provincias afectadas por la sequía. De todas maneras, en los despachos oficiales aún no hay acuerdo sobre el momento indicado para lanzar las medidas.

La presidenta Cristina Kirchner envió ayer un mensaje de convocatoria al diálogo. Aunque sin nombrar al campo, pidió a los diferentes sectores económicos actuar con "inteligencia" y "responsabilidad".

"Cuando hay una crisis de las características de las que estamos atravesando se requiere un esfuerzo adicional de responsabilidad de todos los actores políticos, económicos, sociales en articular canales de discusión, de dialogo, que permitan superar la etapa difícil", pidió la jefa del Estado durante un acto en el Banco Central.

"Ningún sector puede prevalecer sobre el otro o salvarse a costa de cómo le vaya a los demás. Si eso no funciona en tiempos de normalidad, en tiempos de crisis se profundiza aún más esa necesidad de diálogo y de articular intereses", reclamó de manera elíptica la Presidenta, sin referirse al paro.

En el oficialismo ayer volvieron a rechazar la protesta. El ministro del Interior, Florencio Randazzo, dijo a LA NACION que el Gobierno "está dispuesto a ayudar" y consideró que es "incorrecto" el reclamo: "En el contexto internacional de caída de precios, no hay razón para ir al paro. Hoy deberían dialogar más que nunca".

"El argentino medio, el argentino común, no quiere volver a lo mismo", agregó el diputado kirchnerista Agustín Rossi.

Más allá del comienzo del nuevo paro, en la Casa Rosada sigue en pie anunciar una rebaja para las retenciones en trigo y maíz. El plan implica una disminución de más de cinco puntos en las alícuotas, pero sólo para el excedente de producción. Aunque todavía la letra chica del anuncio se mantiene en secreto, la idea es incentivar a ambos cultivos. Si, por ejemplo, superadas las cerca de 6 millones de toneladas de trigo requeridas para el consumo interno, y exportadas otras 16 millones, lo que se coseche por encima de ese volumen se beneficiará con una rebaja en las retenciones. Lo mismo sucederá con el maíz.

El motivo de la demora del anuncio no es el paro agropecuario, sino la evolución del impacto fiscal que implicará tal baja, dijo un funcionario a LA NACION. Como la disminución del impuesto se aplicará sobre el excedente de producción, se estima que el Estado no dejará de recaudar lo ya pautado. "El plan no está frenado, sino que se está evaluando el momento más indicado para anunciarlo", confió una fuente oficial.

El Gobierno también incluirá en el anuncio incentivos para el sector lechero para aumentar la producción.

Además, la sequía que afecta a gran parte de la producción agropecuaria también forma parte de los anuncios que prepara el Gobierno. Está en carpeta un programa de asistencia financiera del Banco Nación, según las zonas afectadas, y hubo un reajuste de 700 millones de pesos en el presupuesto para paliar la situación de las provincias más afectadas.

El plan es el que delineó la Presidenta el fin de semana con el secretario de Agricultura, Carlos Cheppi, y el director de la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario, Ricardo Echegaray, en Olivos.

Por Mariana Verón.

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