La caída no para y el campo pide medidas

La debacle de la soja siguió ayer. El agro esperaba una baja de retenciones para trigo y maíz. Pero no llegó.

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11deOctubrede2008a las08:30

La crisis financiera mundial está impactando con una fuerza y velocidad desconocidas en los mercados de granos. Ayer, viernes, desde la apertura de Chicago se vio una baja virulenta de la soja que complica cada vez más la situación de los productores argentinos.

Con cintura frente a las crisis, los productores adaptan sus planteos como pueden, aunque la rentabilidad, está claro, cae en picada (Ver Páginas 8, 9, 10 y 11).

En este contexto, se desarrolló el nuevo paro agropecuario, que reclamó medidas desde el Gobierno para una situación que, por la debacle de precios, es claramente más dura que la que existía antes de la protesta contra las Retenciones móviles que estalló el 11 de marzo.

La medida de fuerza recibió duros cuestionamientos, incluso desde dentro mismo del sector, pero Mario Llambías, titular de CRA y uno de los referentes de la Comisión de Enlace, la defendió ayer a capa y espada, diciendo que "logró ampliamente el objetivo buscado, que era instalar en la sociedad la problemática del campo, que es mucho más amplia y compleja que la Resolución 125".

Llambías agregó que "ante este contexto mundial, existe la imperiosa necesidad de encontrar soluciones que sirvan al país".

Tras el fin del paro, la expectativa se trasladó a los anuncios que se esperaban para el jueves a la noche por parte de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Mucho se especuló en los días previos sobre una rebaja en las retenciones para el trigo y el maíz, pero la crisis financiera y la debacle en los precios parece haber sido el motivo por el cual esas iniciativas quedaron, al menos por ahora, en un cajón.

El responsable de hacer los anuncios fue, entonces, el secretario de Agricultura, Carlos Cheppi, quien dio a conocer varias iniciativas que llevó a la Presidenta a decir: "mientras otros países andan salvando bancos, nosotros ponemos plata para los que trabajan".

Cheppi detalló que habrá más de 200 millones de pesos para ayudar a los productores afectados por la sequía, 900 millones para infraestructura, 1.000 millones en créditos del Banco Nación, 320 millones para economías regionales y 718 millones para agricultura familiar.De las retenciones, por ahora nada.

Tras los anuncios, el titular de la Federación Agraria Argentina, Eduardo Buzzi, fue duro: "Es una respuesta parcial a un problema mayor; con esto no se resuelve nada", disparó.

Cheppi, en la mañana del viernes, contestó que si la Comisión de Enlace quiere volver a dialogar, las puertas de la Secretaría "están abiertas".

Mientras estas idas y vueltas se sucedían, los mercados seguían desplomándose. Al peso propio de la crisis financiera se sumó el informe publicado ayer a la mañana por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), que reportó un incremento en la producción de soja en ese país para la actual campaña, lo que facilitaría un mayor volumen de exportaciones y stocks finales.

Así las cosas, la evolución de los precios, entre los de hace un año atrás y los de ayer, viernes, marcan un sube y baja dramático (Ver Infografía en Página 5).

En este contexto, no sólo se derrumban los precios de los granos. También lo hacen los de la carne (el consorcio ABC advirtió, la semana pasada, sobre una caída de 25% en los valores internacionales) y los de la leche.

Estos últimos están complicando un nuevo acuerdo por el precio que se paga a los tamberos argentinos.

Las industrias sostienen que no pueden pagar más, porque el freno externo las está dejando con importantes stocks de más. Y los tamberos, con menos de 1 peso el litro, están, como muchos otros productores, contra las acuerdas.
Sergio Persoglia.

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