Arrendatarios revén los contratos de alquiler

Es de prepo. Igual, propietarios se resignan y aceptan negociar las condiciones del invierno. Otros van a porcentaje. En cualquier caso la baja de los precios agrícolas se están ajustando por los alquileres.

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02deDiciembrede2008a las16:59

“La variable de ajuste son los arrendamientos”, decía un consultor de negocios inmobiliarios mientras las pizarras de los mercados agrícolas seguían indicando nuevas caídas, en diálogo con El Enfiteuta.

Es que durante cinco campañas seguidas los agraciados propietarios de campos ―la enorme mayoría gracias a algún ancestro también propietario― pusieron propiamente a piacere las condiciones a los productores y les limaron buena parte de la renta.

El último fulgor se dio este invierno, tras el voto no positivo de Cleto Cobos, que coincidió con una efímera brisa de optimismo, cuando el espejismo de los mercados hizo pensar que la soja volvería a superar los 1.000 morlacos por tonelada.

En ese momento, por optimismo y por ser la época, se renovaron numerosos alquileres a la antigua usanza: muchos quintales de soja y a pagar cash o en cuotas. Pero los vientos cambiaron, y tanto que los norteamericanos tienen ahora un presidente negro.

“Sé de el caso de un gran productor que directamente ha decidido ignorar aquellos contratos que no estén firmados y que incluso ha dejado de pagar la cuota de setiembre en los que estaban firmados”, afirmaba sin titubear un empresario agropecuario que ahora vive el dulce sabor de la venganza: ver cómo los odiosos pooles tienen que renegociar condiciones o incumplir la palabra.

Lo cierto es que los campos abundan para aquel que todavía se anime a sembrar. Solo que ahora en vez de quintales fijos se acepta porcentaje y nada de pago por adelantado, sino al momento de la cosecha.

“Es como debe ser y como fue siempre”, respiraba aliviado otro pequeño productor, habitual fuente de El Enfiteuta. “El dueño tiene que compartir el riesgo del productor, no que uno arriesga todo y el otro se la lleva sin hacer nada”, agregaba en tono satisfecho.

Hasta la semana pasada ―previa a las aliviadoras lluvias del fin de semana― la siembra de la oleaginosa venía con un atraso del 7,7% respecto de la superficie sembrada hace un año.

Al día jueves se habían implantado 9,82 millones de hectáreas, el 54% de la superficie prevista, según datos de la Bolsa de Cereales, para un total estimado en la campaña sojera 2008/09 de 18,2 millones de hectáreas.

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