Más soja, para cuidar los números
Mientras esperan un rebote de precios, los productores asumen un plan de supervivencia.
Como si se tratara de un ejercicio de ensayo y error, el diseño de la actual campaña agrícola fue cambiando los planes de los productores en los últimos seis meses. Si allá por junio la idea era incluir al trigo dentro del esquema de producción, la falta de humedad obligó a suspender su presencia o, en el mejor de los casos, a recortar la superficie con el cereal; si en setiembre la estrategia era comenzar con el maíz, la precariedad de sus márgenes afectados por la suba de costos y la caída en el precio lo corrió de la rotación o, en el mejor de los escenarios, redujo su presencia al mínimo sustentable.
Ante la ausencia de las gramíneas, el lugar será ocupado por la soja. Su mayor presencia en los planteos individuales hace que la oleaginosa se encamine a cubrir una superficie histórica: más de cinco millones de hectáreas en la provincia y 18 millones en todo el país.
Mayor presencia. Hasta en los sistemas de punta, en los cuales la rotación es su principal capital, el poroto ocupará “al menos por este año” más espacio dentro de la secuencia agrícola, en perjuicio del maíz.
Sin perder el norte que como productores de Aapresid les marca el rumbo de la sustentabilidad, los integrantes de la regional Monte Cristo se han visto obligados a tener que adaptarse a la coyuntura. Según afirman, por una cuestión de supervivencia. "Se ha reducido la rotación con maíz lo más posible, en algunos casos entrando con un piso de hasta un 20 por ciento", admitió Edgar Ramírez, presidente de la regional, durante una reunión que mantuvo el grupo con La Voz del Campo .
