La soja, con todo

Enfermedades y nutrición, claves en esta campaña para apuntar a altos rindes minimizando riesgos.

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22deAgostode2009a las08:36

La primera recomendación que dejó el panel de soja, en el Congreso de Aapresid, fue que si uno quiere escuchar las disertaciones sentado no queda otra que ser puntual. Los productores, los técnicos y los ingenieros agrónomos desbordaron la capacidad de la sala porque querían conocer de primera mano las nuevas enfermedades que afectan al cultivo y las pautas de manejo para aprovechar al máximo las lluvias que se anuncian para la primavera.

En su conferencia, el fitopatólogo Marcelo Carmona (Fauba y Conicet) presentó los resultados de un estudio sobre "la mancha de ojo de rana", la enfermedad de moda en soja. Se trata de un hongo que atacó severamente los lotes durante la campaña pasada, con epicentro en el sudeste de Córdoba (Monte Buey y Marcos Juárez).

"Detectamos pérdidas de entre 400 y 900 kilos por hectárea por esta causa", comentó Carmona, que aclaró que la enfermedad también ocasionó problemas serios en otros países. Por ejemplo, en el Estado de Ohio (EE. UU.) el hongo bajó un 35 por ciento los rendimientos. En Zambia, un 33 por ciento.

Hay que saber que este patógeno sobrevive en los rastrojos y semillas de soja. Lo que hace muy factible que los lotes que padecieron esta enfermedad la repitan en la campaña que comienza en algunas semanas. Para minimizar los daños de "la mancha ojo de rana", Carmona propuso una serie de medidas concretas. "La sanidad debe ser prioritaria, en lo posible no hay que sembrar semillas que hayan sido afectadas", destacó, y también es importante incorporar genes de resistencia.

La buena noticia es que este hongo es muy susceptible a los tratamientos con fungicidas. En este punto aconsejó agregar Carbendacin a las mezclas usuales. Las rotaciones también ayudan porque la enfermedad hasta ahora sólo se manifiesta en los cultivos de soja.

Antes de Carmona había disertado Roberto Racca, del Instituto de Fitopatología y Fisiología del INTA. Este investigador se ocupó del rol del nitrógeno. Dijo que es el factor más trascendente para los rindes, una vez que se satisfacen las necesidades hídricas de un cultivo. "Un lote de soja necesita entre 8 y 10 veces más nitrógeno que del resto de los nutrientes", aseguró.

Como el nitrógeno es estratégico, Racca recordó que en una cosecha de 46 millones de toneladas se están "exportando" 3 millones de toneladas de este elemento (sólo se repone un 21%). Por eso recomendó estimular la fijación biológica del nutriente. "Hay que animarse a cosechar el nitrógeno que hay en la atmósfera", exhortó.

El panel terminó con la conferencia de Héctor Baigorri (consultor privado y experto en el manejo de soja), quien planteó que esta última campaña puso de relieve la relevancia de la disponibilidad hídrica.

Gastón Neffen

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