Libro de Robiolo sobre un tema huérfano de doctrina

Proponen convertir en "agentes" a los corredores de granos.

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20deOctubrede2009a las08:06

La editorial jurídica Nova Tesis acaba de publicar el libro del profesor doctor Jorge Alberto Robiolo “La Intermediación Comercial y Granaria”, quien gentilmente nos ha hecho llegar un ejemplar.

Referirnos a la categoría intelectual y profesional del Profesor Robiolo sería casi una redundancia, pues es conocida en el ambiente jurídico y empresario. Su libro, que visualizamos como de gran utilidad para la consulta de los profesionales, agentes del mercado, docentes y estudiantes, incursiona en una temática donde muy poco se ha escrito en materia jurídica, casi nada, y donde los precedentes jurisprudenciales son escasos y no demasiado convincentes.

Nos referimos concretamente a un enfoque jurídico de la actividad cerealera, la que es tratada con amplitud inusual en todos sus aspectos.
Lo completa con la intermediación en el negocio inmobiliario y en la transferencia de fondos de comercio, incursionando también en lo relativo al arbitraje en el comercio de granos.

De modo sistemático, claro y con la impronta didáctica de un consumado maestro explica con enjundia pero sencillamente la complejidad de las diversas actividades en el comercio de granos.

Sin dudas que el tema central es naturalmente la figura del “corredor de cereales”, sobre el que hace un pormenorizado análisis de sus antecedentes, pero adentrándose inmediatamente en la complejidad de su actividad.

Abarca su forma de actuación en los mercados que, precisamente, lo alejan de la figura del corredor regulada por el Código de Comercio y hasta la contraponen -en cierto modo- con la misma, particularmente antes del dictado de la Ley 25.028 modificatoria del citado cuerpo normativo.

Se explaya en discutidos temas como la llamada “cuenta corriente” que llevan los mismos y en la posibilidad de cobrar intereses sobre sus saldos, aclarando que se trata en realidad de una cuenta simple o de gestión, la que es perfectamente diferenciada de la cuenta corriente mercantil.

Su análisis de la naturaleza jurídica del corredor de cereales es realmente esclarecedor y la abona con citas doctrinarias y jurisprudenciales. Tema éste harto controversial y de no sencillo abordaje.

Concluye dictaminando, con lo que coincidimos totalmente, acerca de la necesidad de que los mismos tengan una normativa específica, un estatuto que los regule adecuadamente como ocurriera en su oportunidad con los otrora llamados “corredores de bolsa” (hoy agentes de bolsa) proponiendo, asimismo, que deberían también ser denominados “agentes” para evitar la confundida tendencia a asociarlos a los regulados por el Código de Comercio, propuesta con la que también humildemente coincidimos.

 En síntesis un excepcional aporte del autor a una temática muy huérfana de doctrina y calificada jurisprudencia.

Autor: Ernesto Rienzi

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