La escasez llegó para quedarse
Ventas ágiles y precios considerados satisfactorios.
La escasez estructural de hacienda terminada para faena que se comentó en esta columna el sábado pasado, quedó ratificada con el reciente informe del Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Agroalimentaria (Senasa), sobre la última campaña de vacunación contra la fiebre aftosa.
Del estudio de ese organismo oficial, surge una caída del stock cercana al 10 por ciento, en virtud del proceso de liquidación decidido por el productor ante la sequía y ante la reiterada y fuerte intervención del Gobierno en el mercado ganadero, situación que se reflejó en la mayor faena de los últimos 30 años: 16,3 millones de vacunos.
Según el Senasa, en el segundo semestre de 2009 se aplicaron 51.922.968 dosis de vacuna, frente a las 57.736.145 de 2008, merma que se eleva aún más si se coteja la cifra actual con la de 2006, cuando se prohibieron las exportaciones, con los 59,7 millones de dosis inoculadas.
Por ello, no debe sorprender la reiterada limitación de la oferta en el Mercado de Liniers que, acentuada esta semana por el feriado del miércoles, alcanzó a sólo 12.058 animales, incluidos 1298 ingresados anteayer.
