Duro planteo de Europa y Brasil por el freno a los alimentos
Reclaman por las trabas a la importación de esos productos dispuesta por el secretario Moreno. La Unión Europea emitió un comunicado tratando la medida de "inexplicable". El gobierno de Lula también exigió formalmente explicaciones.
A escasos días del viaje a Madrid de Cristina Kirchner para participar en una cumbre de América latina y el Caribe con la Unión Europea, las relaciones comerciales con este último bloque y también con Brasil se recalentaron ayer, con protestas de estos dos fuertes socios de la Argentina frente a las restricciones a las importaciones de alimentos que impulsa el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, pero aún no hay una medida oficial.
La UE calificó de "inexplicables" las medidas cuando en pocos días, en el marco de la cumbre, podrían relanzarse las negociaciones comerciales entre la UE y el Mercosur que buscan, precisamente, mejorar las relaciones comerciales entre los dos bloques. Tras indicar que ya habían "interpelado a las autoridades argentinas" por las trabas, la Unión Europea advirtió que "de concretarse, serían incompatibles con la normativa de la Organización Mundial de Comercio (OMC) y con los compromisos adquiridos por Argentina en el marco del G-20". El Gobierno argentino, sin embargo, retrucó asegurando que las medidas en juego están en línea con lo dispuesto por ese organismo.
Con Brasil, la disputa también subió de tono. Luego de que el martes se conociera la reacción de la poderosa cámara industrial FIESP, que blandió la amenaza de represalias comerciales, el gobierno de Lula da Silva instruyó a su embajador en Buenos Aires, Enio Cordeiro, para que reclame explicaciones a la Cancillería.
