El Gobierno se quejó a EE.UU. por trabas comerciales
Timerman recibió a Valenzuela, el enviado de Obama; objetó el trato a los productos argentinos.
Con un estudiado equilibrio, y a pesar de que la presidenta Cristina Kirchner evitó darle una audiencia, el Gobierno se quejó ante el enviado de Barack Obama, Arturo Valenzuela, por las trabas que la Casa Blanca impone al ingreso de algunos productos argentinos. Pero no quiso entrar en controversias, y el canciller Héctor Timerman descartó que, por el momento, se piense en plantear represalias hacia el gobierno norteamericano.
Así fue el encuentro que mantuvo Timerman con Valenzuela, subsecretario adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental, que ayer pasó por Buenos Aires con una cargada agenda que incluyó reuniones con parte del gabinete nacional y los gobernadores de Buenos Aires, Daniel Scioli, y de Entre Ríos, Sergio Urribarri (ver aparte).
Después del fuerte cortocircuito que provocó su anterior llegada al país, a fines de 2009, en la que se quejó de la falta de seguridad jurídica del gobierno argentino, esta vez Valenzuela eligió un perfil más bajo y tras un día de encuentros, partió rumbo a Chile.
