Cuba entrega tierras ociosas a campesinos

La entrega de tierras fiscales a los campesinos en Cuba es parte de una política de Estado desde 2008, bajo la gestión de Raúl Castro.

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20deJuliode2011a las11:24

La Habana - Las autoridades cubanas entregaron a campesinos en usufructo el 67,7% del 1,9 millón de hectáreas de tierras estatales ociosas existentes en el país, según un censo de 2007, con la finalidad de aumentar la producción de alimentos básicos para la población.

La entrega de tierras fiscales a los campesinos cubanos es una política de Estado autorizada por el Gobierno del presidente Raúl Castro desde 2008.

El objetivo de la distribución de tierras fértiles subexplotadas es aumentar con la mayor rapidez posible la producción nacional de alimentos. Hace tres años, Cuba importaba el 80% de los alimentos que consumía a un costo que sobrepasaba los u$s 1.500 millones, una factura demasiado severa para el Estado, único importador del país.

El presidente Castro reiteró ante el Consejo de Ministros a inicios de este mes que es «necesario» elevar la producción de alimentos en el país, pues su importación cuesta más de mil millones de dólares a la economía, según informó la prensa oficial.

El Ministerio de Agricultura sugirió ayer que las tierras estatales ociosas podrían ser más de las calculadas, al anunciar un nuevo proceso de «actualización».

Aníbal Núñez, director adjunto del Centro Nacional de Control de la Tierra (CNCT), explicó -tras hacer ese anuncio- que de enero a junio pasado se analizaron por el Estado 15.975 peticiones de tierras, de las cuales 12.795 fueron aprobadas.

Pero el proceso de distribución ha sido lento, tal como reconocen los medios oficiales.

En mayo pasado, el propio Centro Nacional de Control de la Tierra publicó que se había entregado el 63% de las tierras estatales disponibles. Según expusieron funcionarios al diario oficial Granma en ese momento, el programa fue entorpecido por tardanzas burocráticas de los organismos a cargo de los trámites de entregas.

Pero además, los campesinos que recibieron las tierras no pudieron hacerlas producir como se esperaba y han registrado baja productividad.

Núñez explicó que unos 9.000 granjeros que pidieron y obtuvieron tierras «no las han hecho producir, a pesar de que por ley tienen hasta dos años para ponerla en explotación», tras hacerse cargo de ellas.

Hasta el momento no se consiguió el aumento que se espera de la producción nacional de alimentos.

También en mayo último, Orlando Lugo, presidente de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP), una organización vinculada al Estado, exhortó a sus miembros a aumentar la producción. Lugo dijo en una entrevista que «aún está lejos» de cubrirse la demanda nacional de alimentos agrícolas, aunque «hay resultados que alientan» en el último año.

El proceso enfrenta, además, la reticencia de entidades estatales rurales a reconocer que tienen bajo su administración tierras ociosas.

Los campesinos que recibieron tierras se dedican principalmente al cultivo de viandas, hortalizas, granos, a la cría de ganado vacuno lechero, a la ceba de toros, a la producción de arroz, caña de azúcar, frutas y tabaco.

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