Soberbia y soja: ahí está la explicación

Por Joaquín Morales Solá - La política se notificó de que la suerte de Agustín Rossi estaba echada el día en que Carlos Reutemann se alejó de él y del kirchnerismo.

25deJuliode2011a las11:02

No porque Reutemann cuente con capacidad para dar vuelta una elección en su provincia, sino porque tiene un olfato especial para predecir el humor de los santafecinos. Algo le decía que su amigo Miguel del Sel estaba a punto de convertirse en un fenómeno electoral, aunque quizá nunca imaginó la noche de espanto que les esperaba a los socialistas. Es la misma percepción que llevó a Reutemann a alejarse de esta elección; sabe que las heridas abiertas en 2008 por las confiscatorias retenciones a la soja no han cicatrizado.

El kirchnerismo hizo todo lo contrario y pecó, como suele pecar asiduamente, de soberbia. Rossi es un hombre leal a sus líderes y un político componedor, pero le tocó ser la cara más visible de la defensa de aquella embestida del kirchnerismo contra la Argentina rural. Rossi y el kirchnerismo confirmaron ayer a Reutemann: la profunda crisis del gobierno nacional con los productores rurales vive ahora sólo una tensa tregua, no una reconciliación.