Tucumán: Alperovich lograba la reelección por amplio margen

El gobernador le sacaba anoche una ventaja irremontable al candidato radical José Cano. Así, el dirigente kirchnerista va por su tercer mandato consecutivo. Boudou y Randazzo fueron a la provincia para sumarse a los festejos oficialistas.

29deAgostode2011a las06:16

El gobernador tucumano José Alperovich consiguió ayer una nueva reelección (y podrá completar 12 años consecutivos en el poder) por cifras contundentes con las que, al cierre de esta edición, superaba por una diferencia indescontable a su principal opositor, el candidato radical José Cano. “Cada elección es un plebiscito. Esto se lo debemos a un amigo que ya no está, Néstor Kirchner”, ofrendó Alperovich para arrancar aplausos en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno local. Un rato antes, la presidente Cristina Kirchner lo había llamado para felicitarlo.


El segundo lugar fue para el senador Cano, quien anoche se ilusionaba con llegar al 20% de los votos, aunque el recuento era lentísimo. El radical Cano recibió el apoyo de listas “de acople” (colectoras a la tucumana) de varios partidos opositores: el PRO, el Socialismo, la Democracia Cristina y el Partido Federal. En la Capital provincial les fue mejor, y sus voceros difundían por ejemplo que en el colegio San Francisco, en el centro, Cano ganó en todas las mesas.

Alperovich llegó al gobierno en 2003 y se quedará hasta 2015, tras haber sido reelecto dos veces (2007 y 2011). En 2006 había reformado la Constitución provincial para habilitar su reelección. Con el triunfo, ayer en su entorno no faltaban las especulaciones acerca de otra reforma que habilite, ahora sí, la reelección indefinida.

Por la noche llegaron para festejar el triunfo dos ministros kirchneristas, el de Interior Florencio Randazzo y el de Economía Amado Boudou. Junto a ellos viajaron el jefe de la ANSES, Diego Bossio, y el secretario de Obras Públicas José López, de origen tucumano. Los esperaba una escuálida manifestación en la plaza y una Casa de Gobierno iluminada a pleno y llena de gente eufórica. Mozos con moñito y guante blanco repartían sanguchitos de salame y queso, triples de miga y vasos de jugo a funcionarios, militantes, periodistas y curiosos.

Alperovich habló poco (apenas cuatro frases), flanqueado por los funcionarios nacionales. Al recordar a Néstor Kirchner dijo que “cuando estuvimos en Tafí Viejo y veía la pobreza, me decía ‘yo te voy a ayudar a cambiar esto’”. Después prometió “no fallarle a la gente por cuatro años más”.

La de Tucumán fue la primera elección desde las Primarias del 14 de agosto, en la que Cristina como candidata a Presidenta sacó aquí el 65% de los votos para el Frente para la Victoria, resultados que fueron ratificados ayer.

Tucumán eligió gobernador, vice, los 49 miembros de la Legislatura, 19 intendentes, decenas de concejales y 93 jefes de comunas rurales. Un dato: se estima que la concurrencia rondó el 80%, una altísima participación. Con más de un millón de electores, la provincia representa el 3,5 del padrón nacional.

La tarde electoral fue soleada y tranquila, con un incesante movimiento de autos y personas que solo aminoró a la hora de la siesta. Las escuelas, en tanto, fueron verdaderas romerías: cada mesa de votación era una larga suma de escritorios a los que se sentaban más de 20 personas, entre fiscales y autoridades, con sus papeles, sus botellas de agua mineral y sus sándwiches para almorzar. “Parece una mesa de cumpleaños, no de votación”, ironizó uno de los votantes en la fila.

Es que el sistema de “acoples”, por el cual cualquiera podía armar una lista y “acoplarse” a la candidatura de gobernador, hizo que sólo en la capital provincial hubiera unas 70 boletas en cada cuarto oscuro (en 40 de ellas estaba la cara de Alperovich, y muchas compartían el mismo apoderado). La Justicia Electoral tuvo que restringir a 20 la cantidad de fi

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