Cristina Kirchner defendió las trabas a las importaciones

Dijo que sirven para generar empleo; Mercedes-Benz cree que por ellas venderá menos.

07deSeptiembrede2011a las07:38

La presidenta Cristina Kirchner defendió ayer las medidas de restricción al comercio como una forma de incentivar a las empresas a invertir en el país y generar puestos de trabajo locales.

Reconoció que muchas veces se critica al Gobierno por la "dureza" con la que se aplican multiplicidad de licencias no automáticas de importación para cientos de productos industriales.

"Si es por la Argentina, vamos a seguir siendo duros. Si eso es ser duro, si es para lograr más trabajo en la Argentina, más producción en la Argentina, más piezas que se hagan en la Argentina, tenemos la obligación de hacerlo por los 40 millones de argentinos", dijo la Presidenta, durante un acto en el que se celebró el 60° aniversario de la instalación de la automotriz Mercedes-Benz en la Argentina.

En la misma línea se pronunciaron los ministros de Economía, Amado Boudou, y de Industria, Débora Giorgi. "Cuando defendemos las fronteras de productos extranjeros, estamos defendiendo el trabajo de los argentinos", afirmó Boudou, durante un acto de campaña en Corrientes, en el que no se privó de tocar la guitarra y cantar con La Mancha de Rolando. El candidato oficialista a vicepresidente añadió: "El freno a algunas importaciones es en defensa de los puestos de trabajo nacionales".

Sólo de palabra
La ministra Giorgi, en tanto, sostuvo: "La exigencia del Gobierno para que las terminales automotrices produzcan sus vehículos con más piezas de origen nacional generó, por ejemplo, que Mercedes-Benz adelante la producción de su nuevo utilitario, que defina a la Argentina como plataforma exportadora de su nuevo motor diésel y que haya reiniciado, después de 20 años, la producción de camiones en el país".

Giorgi se refirió a la exigencia que tienen las automotrices de exportar por un valor similar o mayor al que importan.

Esta norma -que el Gobierno nunca se animó a poner por escrito para evitar sanciones de la Organización Mundial del Comercio (OMC)- produjo que varias automotrices tuvieran que recurrir a extrañas asociaciones con diversos traders para exportar productos que van desde el maní, los alimentos balanceados o el vino hasta los electrodomésticos y los productos de nylon. También hay varios casos de inversiones en biodiésel y en ventas de otros derivados de la soja.

Algo similar pasó en otras industrias, como las del calzado, textiles y juguetes, en las que las licencias no automáticas pueden tardar más de los 60 días reglamentarios si la empresa no tiene inversiones en el país.

La Presidenta también reclamó al sector financiero que presten a las empresas que proyecten inversiones productivas. "Para eso queremos el sistema financiero. Porque si no, terminan creyendo que pueden ser gallinas y empollar dinero y no es así. El dinero no se empolla, el dinero se genera a través de la interacción virtuosa entre la producción de bienes y servicios", dijo.

Inversión
Mercedes-Benz presentó ayer su nuevo utilitario Sprinter, que -según el Ministerio de Industria- cuenta con más autopartes nacionales que la versión actual, y anunció el inicio de producción de un nuevo motor diésel -el OM651-, cuya fabricación se realizará sólo en la Argentina y Alemania. Se trata de un plan de inversiones de 100 millones de dólares que le permitió incorporar 300 nuevos empleados y desarrollar más autopartistas locales como proveedores.

Durante la presentación, Juergen Ziegler, presidente de Mercedes-Benz Brasil y responsable regional de la compañía de origen alemán, reconoció: "Está surgiendo cierto proteccionismo, pero hay intercambio cruzado entre la Argentina y Brasil, y las charlas entre las presidentas han facilitado la situación. Mercedes-Benz tiene una estrategia a largo plazo, por lo que no estamos muy afectados".

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