Argentina, primer exportador y segundo productor de miel

La Argentina es el primer exportador de miel debido a que el 95% del total, que equivale a más de u$s 180 millones, se vende en concepto de miel a granel (80%), a granel homogeneizada (15%) y fraccionada (0,4%).

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14deSeptiembrede2011a las08:54

La Argentina producirá algo más de 70.000 toneladas de miel este año, lo que posiciona al país detrás de China, en segundo lugar del ranking mundial, según datos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).

Sin embargo, el país es el primer exportador, debido a que el 95% del total -que equivale a más de u$s 180 millones- se vende en concepto de miel a granel (80%), a granel homogeneizada (15%) y fraccionada (0,4%). Es en este contexto que nuestro país será sede del 42º Congreso Internacional de Apicultura Apimondia en Buenos Aires del 21 al 25 de este mes.

En la actualidad, la producción nacional es la segunda del mundo y representa el 25% de lo producido en el continente americano y el 6% del total mundial. Además, contribuye con el 25% de la miel comercializada entre países en el mundo. Los principales destinos que reciben la miel argentina son: Alemania, Reino Unido, Estados Unidos, Italia, Canadá, Japón y Australia.

Clave

Los avances en investigación son clave para sortear los requisitos que imponen los principales compradores: la Unión Europea (UE) y los Estados Unidos. Por esto, la Argentina cuenta con herramientas para que los protocolos no sean barreras que no dejen pasar la producción.

Esto se suma a que el país dispone de tecnología, insumos necesarios para extracción y productos veterinarios -que, además, son exportados- y operarios, técnicos y profesionales altamente competitivos y requeridos a escala mundial.

Luciano Di Tella, subsecretario de Desarrollo de Economías Regionales, sostiene que «la producción apícola además de poseer relevancia social, mediante su distribución territorial, es una actividad que se hace a lo largo y lo ancho del país y tiene una potencialidad que todavía no está explotada en su totalidad». Asimismo, el funcionario consideró que «la cadena apícola tiene un nivel de organización y de articulación de los productores con el interior del país mediante las mesas provinciales, con el INTA por los programas nacionales de mieles y la participación intensa del Consejo Federal de Inversiones (CFI). No hay otras cadenas en las que tengamos este nivel de articulación, de organización y de trabajo en conjunto».

Por su parte, Guillermo Huerta, especialista del INTA Bariloche, destacó que los aportes institucionales son fundamentales para lograr que la Argentina ocupe un lugar predominante como productor y exportador de miel. «El rol del Programa Nacional Apícola del INTA (PROAPI) facilita la articulación público-privada para aumentar la competitividad y asegurar la equidad para el desarrollo en los territorios».  
 


 

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