En la Argentina se riega sólo el 4% de los campos productivos

Aunque las ventas de equipos crecen al 10% anual, falta inversión para incorporar tierras al rubro cultivable y mejorar el rendimiento en zonas donde ya llueve.

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26deSeptiembrede2011a las06:34

Mientras los commodities mantienen un precio históricamente alto pese al pobre desempeño de la semana pasada, la Argentina riega una mínima parte de la tierra con potencial productivo. Según indicaron directivos de la empresa estadounidense de equipos de riego Reinke, de visita en Buenos Aires, sólo se riega el 4% de la tierra que requiere agua para entrar en el esquema productivo o mejorar significativamente su desempeño.
Según datos oficiales, sólo se riegan hoy 2 millones de hectáreas de las 30 millones cultivables en el país. Esto implica un 6% del total, que no contempla a las hectáreas que podrían entrar en producción. En Estados Unidos, ese guarismo asciende al 20% del área en producción, y lo que se cultiva en ese territorio irrigado representa el 40% de la cosecha estadounidense total.

El costo del desembolso inicial es la principal traba a la hora de decidir, pero según explican desde la empresa, la escala que tiene que tener un productor para que la inversión sea rentable viene cayendo: hoy, con un esquema eficiente un productor de 150 hectáreas puede recuperar la inversión en el mediano plazo (tres o cuatro años) mientras que hace algunos años se necesitaba el doble de tierras para hacerlo.

Un equipo de riego transportable, más usado en la zona núcleo productiva de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos y parte de La Pampa, cuesta unos u$s 1.300 por hectárea. Un equipo fijo como los que se usan en zonas semiáridas cuesta, por su parte, cuesta cerca de u$s 2.000 por hectárea.

Si bien la venta de equipos de riego en el mercado argentino viene creciendo en el orden del 10% anual, todavía hay sólo 5.500 equipos funcionando en los campos nacionales.
El noroeste argentino, Entre Ríos y el sudeste de Buenos Aires son las regiones con más equipos instalados, pero en los últimos años crecieron las ventas en el corazón de la Pampa Húmeda, como en Venado Tuerto, Santa Fe.

En el país, un gran número de proyectos de riego se llevan adelante a través del Programa de Servicios Agrícolas Provinciales (Prosap), instrumento de inversión pública del Ministerio de Agricultura. Según cifras oficiales, entre 2002 y 2009 se invirtieron u$s 800 millones, otros y u$s 400 millones están en ejecución. La idea del Gobierno es triplicar la cantidad de hectáreas irrigadas en el país en el corto plazo.

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