Efecto Moreno: 2011 fue uno de los peores años para producir carne

Las cifras del mercado de carne vacuna están entre las más bajas de la historia.La Argentina dejó de producir unas 650 mil toneladas de carne respecto al 2005.

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27deDiciembrede2011a las07:14

En estos momentos en que tanto se necesitan dólares la Argentina podría haber embolsado unos US$ 2.350 millones adicionales si el ex presidente Néstor Kirchner no hubiese ordenado el cierre de las exportaciones de carne vacuna en marzo de 2006 y no hubiera encomendado al secretario Guillermo Moreno la tarea de controlar al sector ganadero. Cinco años después, según un trabajo de CARTEZ, la entidad que agrupa a las sociedades rurales cordobesas, la industria de la carne mostró sus peores números como fruto de aquellas decisiones .

Intentando demostrar el daño que provocó la política de intervención encarnada por Moreno, y en base a cifras oficiales, el titular de CARTEZ, Néstor Roulet, estimó que 2011 concluirá con una producción de carne cercana a 2,48 millones de toneladas. Es decir que la Argentina dejó de producir unas 650 mil toneladas de carne respecto de las 3,13 millones de toneladas logradas en 2005, último año en que el negocio ganadero no estuvo intervenido .

Esta menor producción es consecuencia directa de la pérdida aproximada de 12 millones de cabezas bovinas, en especial a partir de 2009, cuando Moreno todavía mantenía bajo cerrojo los precios del ganado y los productores tenían que desprenderse de sus stocks para no perder tanto dinero .

A partir de ese fuerte ajuste, tanto el consumo interno como la exportación sintieron el impacto. En el primer caso, Roulet apuntó que “pasamos de 70 kilos de carne por persona y por año a 50 kilogramos en la actualidad” . Pero el mayor ajuste se produjo en el negocio de la exportación de bifes, uno de los más tradicionales de la Argentina. Y es que los envíos se redujeron de las 740.000 toneladas de carne (res con hueso) registrados en 2005 a casi una tercera parte de aquel volumen. Este año concluirá con exportaciones por 260.000 toneladas. Ni con la crisis de la fiebre aftosa de 2001 se había vendido tan poca carne.

El análisis ruralista fue más allá y estimó el lucro cesante para el país por la aplicación de este tipo de controles de precios. Para ello, tomó en cuenta el precio promedio de cada tonelada de carne exportada este año, que fue de 4.897 dólares por tonelada. Y lo multiplicó por la diferencia de volúmenes entre lo que se exportaba antes y lo que se vende ahora.

“Si se hubiese exportado el mismo volumen que en 2005 a valores actuales hubiesen ingresado al país 2.350 millones de dólares más”, sostuvo Roulet. El contraste con lo que sucede ahora es evidente. Datos del Servicio Nacional de Calidad Agroalimentaria (Senasa) indican que hasta fin de octubre las exportaciones de carne vacuna habían explicado divisas por 1.268 millones de dólares. Es una tercera parte de lo que podría haber sido.

Como fruto de la asignación discrecional que todavía realiza Moreno de los permisos de embarque (ROE Rojo), además se ha producido una fuerte concentración en el negocio, ya que 83% de esas divisas recaen en solamente 22 frigoríficos. Entre los líderes aparecen los brasileños Quickfood y JBS, y los argentinos Arre Beef, Friar y Gorina.

El Ministerio de Agricultura añadió un dato que muestra como pocos la profundidad de la crisis en este sector industrial: señala que la cantidad de plantas activas (ya sean grandes frigoríficos o simples mataderos) ha caído de 506 hace tres años a 386 en la actualidad.

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