Afloja el precio en pie - Por Ignacio Iriarte (*)
Para absorber la mayor oferta de carne vacuna, la demanda exige menores precios, tanto del kilo vivo como a nivel mayorista.
En los cinco primeros meses del año, la faena bovina creció ocho por ciento, una muestra clara de que pese a persistir la retención, la producción de carne comienza a recuperarse.
La venta de bienes y servicios de consumo masivo, acompañando la desaceleración de la economía, comienzan a mostrar los primeros signos de debilidad, aunque se ubican todavía por arriba de los registros del año pasado. La combinación de una mayor oferta de carne, que se acelera semana a semana a medida que comienza a aparecer todo lo encerrado por los feedlots, con una demanda más débil, y una calle cada vez más dura y con una cobranza cada vez más difícil, trae un precio de equilibrio más bajo. La demanda, para absorber los crecientes volúmenes ofertados, exige menores precios, tanto para el ganado en pie, como a nivel mayorista.
