El lucro cesante que deja la inundación

La recuperación del suelo dependerá de la geografía del lugar; pero habrá pérdida de nutrientes, ascenso de la capa freática y riesgo de salinización.

15deSeptiembrede2012a las08:17

No resulta nada sencillo volver a sembrar un campo que estuvo afectado por una inundación como la que actualmente afecta a 10,5 millones de hectáreas de la pampa húmeda, como informó la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap).

Por supuesto que depende de la geografía, las lomadas y zonas más altas no sufren tanto perjuicio porque el agua escurre más rápido, pero sí los bajos.

Según los especialistas en suelos consultados por La Nacion, la correntada de una inundación arrastra nutrientes, el peso del agua compacta la tierra, levanta las capas freáticas que llevan sales a la superficie y provocan una salinización que erosiona la tierra.

Por este motivo llaman la atención las declaraciones del gobernador Daniel Scioli, efectuadas esta semana a radio Mitre, refiriéndose a la situación hídrica en la provincia de Buenos Aires y en las que más allá de referirse a las medidas de ayuda provincial, entre otros conceptos señaló que "esto garantiza una buena siembra a aquellos campos que puedan mantener la humedad una vez que baje el agua" .