La política ganadera no funcionó - Hugo Biolcati (*)

Desde 2006, el gobierno intervino en forma inédita los mercados de carnes a través de la prohibición de exportaciones, la creación de los Registros de Operaciones de Exportación (ROEs), la intervención del Mercado de Liniers, así como de un sinnúmero de normas no escritas y órdenes telefónicas a empresarios.

27deSeptiembrede2012a las11:17

El costo de no cambiar estos ejes fue enorme. Se festejó el "aumento" de la producción cuando, en realidad, nos íbamos comiendo el futuro y se trataba de una matanza de hembras, de las máquinas para producir carne en el futuro.

Las consecuencias están a la vista. Nuestro país perdió 12 millones de cabezas de ganado (todo el stock bovino de Uruguay), cerraron más de 100 frigoríficos, se perdieron más de 10 mil empleos, cayeron exportaciones, se redujo en 20 kilos por habitante por año el consumo interno de carne vacuna, no cumplimos con la Cuota Hilton por tercer año consecutivo, y no pudimos aprovechar los buenos precios de la carne en el mercado internacional.

En la localidad de Olavarría, en agosto de 2008, la Mesa de Enlace presentó un documento elaborado por AACREA que sostenía que para el año 2012, la Argentina debería importar carne para mantener los niveles de consumo.
Nos tildaron de agoreros, sin embargo, eso fue lo que efectivamente sucedió: Importamos carne de Uruguay.