El clima sigue siendo la referencia - Por Juan Morelli (*)
La falta de agua en Argentina es uno de los principales factores alcistas del mercado. Sin embargo, pronósticos de lluvias para febrero disparan decisiones de venta.
La campaña 2012/2013 viene trayendo un abanico de sensaciones al productor argentino. Tras la fuerte seca del ciclo anterior, la promesa de año Niño encendía la esperanza de un período más favorable para los cultivos.
Las lluvias a mitad de 2012 no hicieron más que alimentar esas expectativas y pronosticar una campaña récord. La continuidad y profundización de las precipitaciones en el segundo semestre trajeron inundaciones y problemas a la hora de sembrar, poniendo un manto de dudas sobre la producción.
Las últimas semanas de 2012 parecían dar una tregua de agua y las esperanzas resurgieron. Pero hasta el día de hoy, las lluvias parecen haberse ido de vacaciones en pleno verano, provocando estrés hídrico en buena parte del área agrícola y generando incertidumbre sobre el potencial de rindes.
La situación se refleja en las estimaciones de producción que realizan las distintas consultoras. Informa Economics, por ejemplo, que desde diciembre no brindaba proyecciones para nuestro país, rebajó de 58,4 a 54,5 millones de toneladas su pronóstico en soja y de 27 a 25 millones en maíz.
