Las pasturas, una solución en zonas de baja productividad
Las buenas prácticas permiten superar los 600 kilos de carne por hectárea. En suelos marginales es necesario profundizar la tecnología en pasturas.
Las buenas prácticas permiten superar anualmente los 600 kilos de carne por hectárea en suelos de bajo valor productivo, según trabajos experimentales y a campo. Así lo informó la Estación Experimental Agropecuaria (EEA) Balcarce del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).
Moderna, competitiva, sustentable y con alto valor. En suelos marginales, una ganadería de estas características no requiere de magia, pero sí de un truco: la tecnología de pasturas.
Especialistas del INTA y de la actividad privada demostraron que, con el manejo adecuado de agropiro o festuca, es factible sostener en primavera cargas mayores a 5-6 cabezas por hectárea con ganancias diarias de unos 800 gramos, similares a las obtenidas en verdeos de avena. Además, en vaquillonas de 15 meses, lograron más del 95 por ciento de preñez.
¿Cuál es el truco de las pasturas perennes? "Cuando se las maneja bien, cubren el suelo y disminuyen su recalentamiento, lo cual reduce las pérdidas de agua por evaporación", explicó Mónica Agnusdei, técnica del INTA Balcarce.
