Un arranque con el "pie derecho"
La implantación de pasturas es una instancia central para lograr una buena pradera. El INTA da consejos claves para evitar pérdidas.
Comida segura. El primer pastoreo puede realizarse desde el cierre del entresurco. Se recomienda hacerlo liviano.
La siembra es una labor crucial que define en gran medida la futura producción y persistencia de una pastura perenne. La falta de cumplimiento de cuestiones agronómicas básicas llevará a fallas de implantación y producirá un perjuicio económico. Por eso, especialistas del INTA Balcarce brindan una serie de pautas para lograr una buena siembra.
Si bien se han producido avances en la calidad de implantación de pasturas, también ocurren muchos fracasos. “Las razones son varias, pero con bastante certeza podemos decir que se le presta mayor atención a la siembra de cultivos anuales (maíz, soja o girasol) que al establecimiento de praderas, cuando ellas deben producir forraje en cantidad y calidad, por lo menos, durante cinco o seis años” explica el técnico Jorge Castaño, del grupo Pasturas de la EEA INTA Balcarce.
