Una demanda local inesperadamente firme - Por Ignacio Iriarte (*)

El consumo de carne muestra una recuperación en un contexto de salarios estancados. Con el tipo de cambio actual y el nivel de retenciones, la exportación no tiene salida.

19deAbrilde2013a las07:34

Mercado sin capacidad de reacción, afectado por una oferta abundante de ganado de bajo rendimiento, con faenas muy altas, y afectado también por un consumo de carne total, que pasando los 115 kilos, sólo acepta asimilar mayores volúmenes si los precios bajan.

Los precios, tanto del ganado como de la carne, responden a esta sobreoferta de carne cayendo; no en términos nominales, sino en términos reales.

La demanda se está comportando de manera inesperadamente firme, si se tiene en cuenta el estancamiento de la economía, la pobrísima generación de empleo y el hecho de que la mayoría de los asalariados están enfrentando esta coyuntura con “precios nuevos y salarios viejos”, es decir con inflación y con ajustes de salarios rezagados.

En el primer trimestre del año, la faena de ganado vacuno, con 3,06 millones de cabezas, resulta ocho por ciento más alta que el año pasado y un 15 por ciento mayor que en enero-marzo de 2011.