El clima metió la cola y distorsionó la oferta en un mundo sin leche
El crecimiento de la producción lechera no acompaña el crecimiento de la demanda. Eso se tradujo en un nuevo escenario de precios para los lacteos.
En el mercado mundial de lácteos, el crecimiento de la producción no acompaña el crecimiento de la demanda. Eso se tradujo en un nuevo escenario de precios desde 2007: los mayores precios derivaron en menores subsidios, los menores subsidios en caídas de stocks y los menores stocks en mayor volatilidad. El año 2012 habría cerrado con un 54% menos de stock de leches en polvo del que llegó a haber en 2002 (el subsidio funciona como una demanda ficticia que incentiva la producción de algo que después no hay quien compre y se acumulan stocks).
Paralelamente la demanda, fundamentalmente china, no deja de crecer a tasas altísimas. En 2008 este país importó 55.000 Tn de leche en polvo descremada (LPD) y 46.000 Tn de leche en polvo entera (LPE). De acuerdo con las proyecciones del USDA, en 2013 importará 230.000 Tn de LPD y 410.000 Tn de LPE, un 318% y 791% de incremento respectivamente en 6 años.
El mundo necesita leche, pero esto ocurre en un contexto donde los fenómenos climáticos extremos se repiten año a año condicionando la oferta.
La influencia del clima en el mercado de lácteos no se tiene tan en cuenta como en otros mercados porque el 40% de la producción se desarrolla en Estados Unidos y Europa, donde las vacas en general comen granos y forrajes conservados y el otro gran jugador del mercado internacional, Nueva Zelanda, tiene un clima normalmente benigno.
