La faena mantendría su ritmo hasta fin de año

En los primeros siete meses de 2013, la actividad en los frigoríficos creció 12 por ciento. Esa tendencia debería mantenerse durante el período comprendido entre agosto y diciembre.

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La faena mantendría su ritmo hasta fin de año
09deAgostode2013a las07:55

¿Qué puede esperarse de la oferta ganadera para lo que resta del año?

Por de pronto debe destacarse que entre enero-julio del presente año la faena aumentó un 12 por ciento con respecto a 2012, y que esa tendencia debería mantenerse durante el período comprendido entre agosto y diciembre.

Si se acepta que el destete fue algo mayor que el año anterior, que los criadores han vendido este año una proporción mayor a la de años anteriores de sus terneros, y que los invernadores pastoriles compraron menos que el año anterior, se podría concluir que se habría encerrado este otoño más ganado que en el 2012. Además, ha entrado recientemente a los corrales un volumen considerable de ganado proveniente de las islas y campos bajos del Paraná.

 

Si se toma exclusivamente la hacienda liviana de consumo (novillitos, terneros y vaquillonas) puede observarse que el año pasado la faena de estas categorías aumentó un 16 por ciento en el segundo semestre con respecto al primero.

Lo más bajo, en abril. Si se toma la faena promedio de enero a diciembre como 100, durante el año 2012 la faena de novillitos –hoy la estrella del mercado– tocó un índice 86 en abril para crecer luego sin parar hasta lograr un máximo de 114 en octubre. Similar tendencia se registra en la faena de terneros machos, que toca el mínimo anual en abril con un índice 86 y toca su máximo en octubre con 119.

En terneras también el mínimo anual se dio en abril con un índice 83 y también presentó su máxima oferta en octubre con 120.

En vaquillonas, el año pasado el mínimo de faena se dio en abril con 82, pero el punto máximo se dio en diciembre con un índice 126.

Si se toman las cuatro categorías en conjunto, se observa que la faena de octubre fue un 40 por ciento más alta que en abril, y que la faena de animales livianos de diciembre –antes era un mes de escasez– fue el año pasado 37 por ciento mayor que en abril.

La oferta de ganado liviano proveniente del feedlot afloja recién en el primer trimestre del año para tocar su mínimo anual en abril, pero hacia las Fiestas de Fin de Año todavía se mantiene alta.

En materia de novillo, la menor oferta se dio el año pasado claramente en el último trimestre.

Este año los feedlots tienen encerrado un volumen de hacienda muy importante, pero de manera desigual.

La hotelería, pese a la entrada de ganado proveniente de las islas, tiene algún grado de ociosidad, mientras que registran plena ocupación todos los encierres de propiedad o vinculados con operadores de la carne, tanto matarifes como frigoríficos, o inclusive algún supermercado regional.

Según nos dicen vendedores de núcleo vitamínico, este año es particularmente importante la cantidad de hacienda engordada y/o terminada a corral por parte de los miles de ganaderos que tienen grano y terneros a la vez, sean criadores o ganaderos de ciclo completo.

En la mayoría de los ganaderos y feedloteros que consultamos, prevalece la idea de que el precio de la hacienda y de la carne, después de dos años de caída, no tiene mucho más terreno –en términos nominales– para perder.

(*) Analista del mercado de ganados y carnes.

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