Aumenta empleo no agrícola en zonas rurales

Asi lo señalo ayer la oficina regional del Fondo de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) en vísperas del Día Mundial de la Mujer Rural, que se celebra hoy.

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Aumenta empleo no agrícola en zonas rurales
15deOctubrede2013a las08:38

Catorce millones de mujeres que viven en las áreas rurales de América Latina trabajan en empleos no agrícolas como su fuente de ocupación principal.

Según la tercera nota de políticas sobre mujeres rurales de la FAO, en los últimos años se ha incrementado el empleo no agrícola entre las mujeres de las áreas rurales de América Latina: entre 2010 y 2013, creció de 9,6 millones a 14 millones. El empleo rural no agrícola engloba a todos los habitantes rurales que trabajan fuera del sector primario (agricultura, ganadería, silvicultura, caza y pesca).

"Las mujeres que trabajan en empleos rurales no agrícolas generan ingresos que son claves para su autonomía económica y para la seguridad alimentaria de sus familias. Sin embargo faltan políticas específicas para mejorar sus condiciones de trabajo, que reflejen estos cambios en la estructura laboral rural", exhortó Soledad Parada, consultora de género en la FAO.

El 45% de las mujeres mayores de 15 años que habitan en áreas rurales están ocupadas, y el 10% de ellas trabaja en empleos rurales no agrícolas (ERNA). Este tipo de empleo creció un 29% entre las mujeres y un 27% entre los hombres durante el periodo 2000-2008, destacó el organismo.

"Esto nos muestra que el panorama laboral de las áreas rurales está cambiando. Por ende, las políticas públicas de los gobiernos y las intervenciones de la sociedad civil y de los organismos internacionales deben considerarlo para implementar acciones para fortalecer el empleo y la seguridad alimentaria", explicó Parada.

Este tipo de empleo, añadió, ofrece ventajas a las mujeres en términos de barreras a su entrada, mejores condiciones de trabajo y flexibilidad de horarios y una menor discriminación.

Según el informe de FAO, el 53% de las mujeres ocupadas en ERNA son asalariadas (sube al 75% en el caso de los hombres ocupados en ERNA). El 29% de ellas trabaja por cuenta propia y sólo el 7% trabaja sin remuneración.

Más del 70% de las mujeres que trabajan en ERNA tienen menos de 45 años. Poco más de la mitad son casadas o conviven con una pareja y más del 80% vive en hogares de tres o más personas.

La FAO relevó que del total de las mujeres ocupadas en ERNA, el 27% proviene de un hogar encabezado por una mujer; mientras para los hombres es sólo el 12%. La diferencia se explica por el hecho de que en 86,6% de los hogares encabezados por una mujer ocupada en ERNA sólo la mujer es la que trabaja.

Actualmente, un 45% del total de los ocupados de la región trabaja en alguna actividad no agrícola como ocupación principal. En 2010, el total de empleados rurales en la región ascendía a 48,4 millones de personas, de las cuales 21,7 millones trabajaban en ERNA.

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