Año nuevo, con faltante de hacienda liviana

Desde mediados de enero, a la escasez de vacas gordas y novillos pesados se le agregará una menor oferta de ganado liviano. En noviembre, el porcentaje de hembras en la faena indica que la retención quedó atrás, pero sin ingresar en una liquidación.

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Año nuevo, con faltante de hacienda liviana
13deDiciembrede2013a las07:01

Desde principios de octubre, la suba acumulada del precio del novillo en Liniers resulta del 18 por ciento; la del novillo pesado para exportación, 24; y la del ganado liviano de consumo, entre 15 y 20.

Después de producirse la suba, que llegó al 25 por ciento en un momento, la abundante oferta de ganado que se produjo una vez regularizada la faena, aplacó nuevas subas. De todos modos, con exportaciones declinantes, la todavía importante oferta de noviembre y lo que va de diciembre alcanza para un consumo de unos 64 kilos por persona, lo que agregado a unos 13 de cerdo y 38 de pollo supone un consumo total récord de carnes.

Sigue registrándose un faltante muy marcado de novillos pesados, que escasea por razones estacionales (excelente estado de los campos) y por razones estructurales (43 por ciento menos de novillos que siete años atrás). También falta por los rumores que dicen que en algún momento el Gobierno reducirá las retenciones a la exportación de carne. El faltante de novillo pesado es de tal magnitud que muchos frigoríficos exportadores se han visto obligados a reducir sus faenas o a parar las plantas algunos días de la semana.

La vaca está escasa, por razones estacionales, y muy demandada tanto por los exportadores (Rusia, China), como por los abastecedores del Gran Buenos Aires. Es muy abundante todavía la oferta de hacienda liviana: novillitos, vaquillonas, terneros machos y especialmente terneras hembras, categoría ésta que proviene en su mayoría del feedlot y cuya faena ha aumentado un 19 por ciento con respecto a un año atrás.

Se estima que a partir de mediados de enero, al faltante actual de vacas gordas y novillos pesados se le comenzará a agregar una menor oferta de ganado liviano, debido a que el feedlot hace meses que vende más que lo que compra. Como todos los años, esta menor oferta comenzará a sentirse a mediados de enero, cuando termine de enviarse a faena toda la hacienda que por razones impositivas no se vendió en las últimas semanas del corriente año.

Se repetiría entonces la evolución de la oferta ganadera que se dio mes a mes el año pasado, pero un escalón de faena 10-12 por ciento más alto que en 2012.

En noviembre, el porcentaje de hembras en la faena, con 45,8 por ciento, nos indica que sin duda la retención ha quedado atrás. Desde el punto de vista de la tasa de extracción, que sería del 25,5 por ciento, estaríamos en un precario equilibrio entre nacimientos, faena y mortandad. Es decir, no estaríamos todavía en liquidación. Si lo que se toma en cuenta es el porcentaje de hembras en la faena, el mismo viene creciendo mes a mes desde hace dos años, y si bien no se puede determinar con seguridad cuál es el porcentaje de equilibrio, el valor de noviembre (45,8 por ciento) se ubica de acuerdo a la experiencia histórica más cerca de la liquidación que del equilibrio.

Puede haber influido en este alto porcentaje de faena de hembras, el fuerte faltante de novillos que se registró en ese mes.

El ganadero pasó de la euforia del 2011 al escepticismo del 2012 y al pesimismo del 2013; ahora espera que se registren nuevas subas en los precios.

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