2013 para no olvidar y 2014 para trabajar

El año que terminó dejó situaciones para no repetir, como el mercado del trigo.

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2013 para no olvidar y 2014 para trabajar
03deEnerode2014a las06:24

En el año que terminó el balance para el mercado agrícola no fue el mejor pero nuevamente pudimos superar las limitaciones que nos encontramos y esperar un 2014 con mejores perspectivas.

Podríamos decir que el 2013 fue un año de buenos precios, regulares resultados productivos y ajustados márgenes. Sin embargo, el productor volvió a asumir riesgos e invertir de caras a la campaña 2013/14.

El ciclo pasado será recordado como el de precios récord de trigo no por escasa producción o una explosión de demanda sino por las malas políticas relacionada al producto.

Cuando el precio llegó a los 750 dólares tuvimos el trigo más caro del mundo mientras que con una importación podríamos haber bajado el precio para que el consumo no sufriera las consecuencias de altos precios en los productos finales.

Todavía se tiene una materia pendiente, la normalización del mercado de trigo que se suma al mercado ganadero y a otros cultivos como el girasol, el maíz y el sorgo.

El maíz, por su parte, fue favorecido gran parte del año por los precios altos en el mercado externo luego de la pobre cosecha estadounidense de 2012 que volvió la demanda externa para Sudamérica.

Así muchos productores pudieron vender el cereal en niveles de 200 dólares y aquellos que todavía mantienen el cereal pueden conseguir la demanda del consumo interno frente a la ausencia del sector exportador que ya no compite por el grano restante de la campaña.

Mejores precios podrán llegar para el maíz si Estados Unidos siembra menos, la demanda permanece activa y el clima jugara un mal año para la cosecha del norte, mientras tanto, los valores del cereal estarán presionados para el productor argentino aunque con algunos costos en pesos y una mayor devaluación que puede compensar el resultado final de la campaña.

Para la soja, el año que terminó tuvo mejores precios a los esperados inicialmente, con una mejora en agosto por el clima para el cultivo estadounidense, y mantenimiento en niveles cercanos a los 340 dólares que le permitió al productor argentino vender solo lo necesario y continuar en posesión del grano que cotiza en dólares para ganar con el creciente ritmo de devaluación.

La retención del productor sojero fue una estrategia que le trajo resultados favorables al productor a pesar que los precios en dólares bajaron en las últimas semanas.

Para el futuro vemos precios más bajos de confirmarse una cosecha de 55 millones de toneladas que proyecta la Bolsa de Comercio de Rosario aunque sin tener la última palabra en cuanto a las condiciones climáticas que acompañen a los cultivos.

2013 dejó muchas materias pendientes para el sector agrícola.

Para 2014, esperamos que los aportes que año tras año realiza el agro a la economía nacional sean valorados con medidas que ayuden a los productores en un mercado sin intervención, que impactan en las señales que nos brindan los precios.

*Analista de mercado de fyo ldangelo@fyo.com.

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